Irán acusó este lunes a las potencias europeas de ser responsables del fracaso del acuerdo nuclear de 2015, justo cuando se preparan nuevas negociaciones este viernes en Estambul con representantes de Francia, Reino Unido y Alemania.
El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, elevó el tono diplomático al declarar que «las partes europeas han sido culpables y negligentes en la aplicación» del pacto nuclear. La declaración ocurre en un contexto de creciente tensión por las acusaciones cruzadas de incumplimiento entre Teherán y los países europeos.
El acuerdo nuclear de 2015 fue firmado por Irán con Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Alemania, China y Rusia, con el objetivo de restringir el programa nuclear iraní a cambio del levantamiento gradual de sanciones internacionales. Sin embargo, en 2018, durante el mandato de Donald Trump, Estados Unidos se retiró del acuerdo de manera unilateral y reimpuso sanciones a Teherán.
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Las tensiones escalaron en vísperas de la reunión de Estambul, según Baqai, recurrir a la cláusula del acuerdo para reimponer sanciones «carece de sentido, es injustificable e inmoral», aseguró que Irán solo ha reducido su cumplimiento como respuesta a los incumplimientos occidentales.
La situación se complejiza con la postura de Estados Unidos e Israel, que sospechan que Irán busca desarrollar armas nucleares, aunque Teherán insiste en que su programa tiene fines exclusivamente civiles.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó que Irán está enriqueciendo uranio hasta un 60%, muy por encima del límite del 3,67% establecido por el acuerdo de 2015.
Este dato ha generado preocupación entre las potencias occidentales, que amenazan con reactivar el mecanismo de sanciones estipulado en el propio pacto. Irán, por su parte, sostiene que sus decisiones se deben a los «incumplimientos de Occidente» y que no tiene intención alguna de negociar directamente con Estados Unidos en este momento.
La situación se ha visto aún más tensionada tras la cancelación de las conversaciones directas entre Irán y Estados Unidos, previstas para el 15 de junio.
La cancelación se debió al estallido del conflicto entre Israel e Irán, iniciado con un ataque israelí el 13 de junio, que se prolongó durante 12 días y derivó en ataques estadounidenses a las instalaciones nucleares iraníes en Natanz, Fordo e Isfahán. “En este momento, no tenemos intención de hablar con Estados Unidos”, afirmó Baqai en rueda de prensa.
Mientras tanto, Berlín, París y Londres afirman seguir trabajando intensamente por una solución diplomática «duradera y verificable» al conflicto nuclear. Paralelamente, se celebrará una consulta trilateral este martes en Teherán con representantes de Rusia y China. Estas potencias, junto a Irán, buscan coordinar posiciones frente a la posible reactivación de sanciones y una escalada del conflicto diplomático.
En el marco de estos movimientos diplomáticos, el presidente ruso, Vladimir Putin, se reunió el domingo en Moscú con Ali Larijani, destacado asesor del líder supremo iraní, Alí Jamenei. En el encuentro, Larijani transmitió la preocupación de Teherán por el deterioro de la situación en Oriente Medio y por el futuro del acuerdo nuclear. Según el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, Putin reiteró las posturas tradicionales de Rusia en favor de una solución política al programa nuclear iraní y por la estabilización de la región.
Tanto Rusia como China han mantenido una postura crítica frente a las sanciones occidentales, y buscan posicionarse como mediadores frente a la inestabilidad provocada por la retirada estadounidense del pacto nuclear.
El desarrollo de los próximos encuentros diplomáticos será clave para determinar si el acuerdo puede revivir o si el conflicto entrará en una nueva fase de confrontación.


