El presidente de Israel, Isaac Herzog, viajará este jueves al Vaticano para reunirse con el papa León XIV y con el secretario de Estado, el cardenal italiano Pietro Parolin, con quienes abordará la lucha contra el antisemitismo y los esfuerzos internacionales para lograr la liberación de los rehenes retenidos por Hamás en Gaza, según informó la Presidencia israelí.
Durante la ceremonia de inicio del pontificado de León XIV, celebrada en Roma en mayo pasado, Herzog ya agradeció al papa su llamado público al regreso “inmediato” de todos los secuestrados en la Franja de Gaza.
Cinco meses después, el mandatario israelí vuelve al Vaticano para tratar otros asuntos clave, como la protección de las comunidades cristianas en Oriente Medio y temas políticos de interés bilateral. Tras sus reuniones oficiales, Herzog visitará la Biblioteca y el Archivo del Vaticano, antes de regresar el mismo jueves por la tarde a Israel.
Relación con el papa Francisco
El encuentro se produce en un contexto en el que las relaciones entre Israel y el Vaticano han tenido momentos de tensión. El fallecido papa Francisco llegó a solicitar una investigación sobre la ofensiva militar israelí en Gaza como posible genocidio, lo que provocó críticas del Gobierno de Israel.
La oficina del primer ministro, Benjamín Netanyahu, tardó tres días en expresar condolencias tras la muerte del pontífice argentino en abril, y al funeral solo asistió el embajador israelí ante la Santa Sede.
Aun así, Herzog participó en la ceremonia de investidura de León XIV como nuevo líder de la Iglesia Católica, mostrando la voluntad de mantener un canal de diálogo activo con el Vaticano.
Nuevos llamados del Vaticano
La semana pasada, el papa León XIV volvió a insistir en la necesidad de respetar el derecho humanitario en Gaza, en especial frente al “uso indiscriminado de la fuerza y el desplazamiento forzado de poblaciones”.
El pontífice se refirió directamente a los planes del Gobierno israelí de tomar la ciudad de Gaza y desplazar a más de un millón de habitantes hacia el sur de la Franja, una zona ya saturada de desplazados, según el Ejecutivo gazatí, bajo control de Hamás.


