La Global Sumud Flotilla denunció este miércoles una “operación intimidatoria” por parte de Israel en aguas internacionales, cuando un buque de guerra rodeó “de forma agresiva” una de sus principales embarcaciones en la madrugada.
Según el comunicado, las comunicaciones a bordo, incluidas las transmisiones de circuito cerrado, quedaron “deshabilitadas de manera remota” y el capitán tuvo que realizar “una brusca maniobra evasiva para evitar una colisión frontal”, el mismo buque israelí habría realizado otra operación contra el barco Sirius, con “maniobras temerarias e intimidatorias” que pusieron “en grave riesgo a las personas participantes”.
La Flotilla aseguró que “interferir en nuestro paso es ilegal, y cualquier ataque o intercepción constituye un crimen de guerra”. Previamente, la radio pública israelí Kan informó que el Ejército se preparaba para interceptar a los más de cuarenta navíos de la misión, con el objetivo de llevarlos al puerto de Asdod, interrogar a sus ocupantes y proceder a su deportación, como en ocasiones anteriores.
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La organización alertó de su entrada a la “zona de alto riesgo” decretada por Israel, a partir de las 150 millas náuticas de la costa de Gaza. “Estamos en alerta máxima, hemos entrado a la zona de alto riesgo, el área donde flotillas anteriores han sido atacadas o interceptadas. Permanezcan alerta”, advirtieron a través de Telegram.
Dos horas y media después, comunicaron que “embarcaciones sin identificar se acercaron a varios barcos de la Flotilla, algunos con sus luces apagadas”. Los tripulantes activaron los protocolos de seguridad ante una posible intercepción.
La misión avanza pese a que España e Italia informaron que los buques enviados para brindar protección no los acompañarán en la zona de exclusión, el Gobierno español explicó que su fragata permanecerá en radio operativo para posibles rescates, pero no entrará en el área establecida por Israel.
“El Gobierno recomienda encarecidamente a la flotilla que no se adentre en la zona de exclusión, porque hacerlo pondría en riesgo severo su propia seguridad, la misión de la flotilla es encomiable y legítima, pero las vidas de sus integrantes tienen que estar por encima”, señaló en un comunicado.
Por su parte, el Gobierno italiano indicó que la fragata naval Alpino emitiría una última llamada cuando se acercara a menos de 150 millas náuticas de Gaza, para embarcar a quienes desearan abandonar la expedición. La Flotilla criticó a Madrid, al considerar que “por acción y omisión, el Gobierno español se convierte en cómplice de lo que pueda suceder”.
La misión partió desde España, Túnez, Italia y Grecia con barcos cargados de ayuda humanitaria para Gaza. Ya había denunciado dos ataques con drones durante su paso por puertos tunecinos, además de explosiones e interferencias en alta mar.
En paralelo, el barco Conscience, que en mayo fue atacado con drones en aguas de Malta, zarpó el martes desde el puerto italiano de Otranto rumbo a Gaza, para unirse a ocho navíos de la Flotilla de la Libertad, que desde 2008 impulsa una decena de misiones hacia el enclave palestino.


