El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, envió un mensaje a estudiantes de Estados Unidos durante un acto por el Día Nacional del Estudiante Universitario. En su intervención, repitió la frase «Dialogue, yes. Peace, yes», insistiendo en la importancia del diálogo y la paz en medio de la tensión entre Caracas y Washington.
Durante la actividad, Maduro también llamó la atención al bailar una pieza de música electrónica creada a partir de expresiones suyas usadas en diferentes discursos. Esas frases suelen estar relacionadas con su rechazo a la confrontación y su defensa de la paz.
El mandatario reiteró que su llamado es a mantener espacios de entendimiento y a evitar el conflicto, mientras buscaba acercarse a los jóvenes a través de una presentación más informal y cargada de simbolismos.
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La insistencia de Maduro en la “paz” ocurre mientras organizaciones internacionales y analistas advierten sobre el clima de tensión regional, marcado por acusaciones mutuas entre Venezuela y Estados Unidos, ejercicios militares, presencia de buques en el Caribe y discusiones sobre seguridad hemisférica. Además, el llamado ocurre en un año en el que Washington ha expresado preocupación por la situación política interna de Venezuela y su impacto en la estabilidad regional. Para el chavismo, reforzar discursos de unidad, soberanía y rechazo a la guerra forma parte de una estrategia de legitimación interna y de presión diplomática hacia la Casa Blanca.
Las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos han estado marcadas por tensiones constantes durante la última década, especialmente desde 2019, cuando Washington desconoció a Nicolás Maduro como presidente y reconoció a Juan Guaidó como autoridad interina. A partir de ese momento, la Casa Blanca impuso sanciones económicas, financieras y petroleras, afectando directamente a PDVSA y a varios altos funcionarios del gobierno venezolano.
En 2023 y 2024 se produjeron breves acercamientos diplomáticos, incluyendo el llamado Acuerdo de Barbados, que buscaba garantías políticas y rutas hacia una elección más abierta. Sin embargo, el diálogo volvió a deteriorarse tras acusaciones mutuas de incumplimiento y el restablecimiento de sanciones por parte de Estados Unidos. Paralelamente, Washington ha advertido sobre presuntos vínculos de Caracas con actividades ilícitas y con gobiernos aliados como Rusia e Irán, mientras que Venezuela acusa a Estados Unidos de promover desestabilización interna y presión militar en el Caribe.
En este contexto, Maduro ha recurrido recientemente a mensajes en inglés dirigidos al público estadounidense, especialmente a los jóvenes, intentando proyectar una imagen de defensa de la paz, rechazo al conflicto armado y apertura al diálogo. Esta estrategia comunicacional también busca contrarrestar la narrativa internacional de aislamiento político y reforzar su posición ante la presencia militar de Estados Unidos en la región y las continuas sanciones económicas.
El Día Nacional del Estudiante Universitario, donde ocurrió el acto, es una fecha emblemática en Venezuela: conmemora las protestas estudiantiles de 1957 contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, lo que le da al discurso de Maduro un componente simbólico adicional. En los últimos años, el Gobierno ha utilizado esta efeméride para acercarse al sector estudiantil, que ha sido uno de los más críticos frente a la crisis universitaria, la migración juvenil y el deterioro institucional del país.


