Miles de personas en Sídney, guardan un momento de silencio en memoria de las 15 víctimas del ataque de Bondi Beach, antes del espectáculo de fuegos artificiales de 2026 en la ciudad.
El pasado 14 de diciembre dos hombres armados abrieron fuego en una celebración de Janucá.
Un padre y su hijo, Sajid y Naveed Akram, están acusados de abrir fuego en Bondi Beach, un lugar turístico emblemático del estilo de vida australiano, repleto de familias en un día soleado.
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Sajid Akram, de 50 años, fue abatido por la policía durante el ataque del 14 de diciembre. Naveed, de 24 años, que sobrevivió y permanece en el hospital bajo custodia policial, se enfrenta a cargos que incluyen terrorismo y 15 asesinatos.
Las autoridades afirmaron que el ataque, uno de los más mortíferos de la historia de Australia, estuvo probablemente «motivado por la ideología» del grupo yihadista Estado Islámico.


