El expresidente de Estados Unidos Bill Clinton y la exsecretaria de Estado Hillary Clinton rechazaron comparecer ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, en el marco de la investigación parlamentaria sobre el caso del financiero Jeffrey Epstein, al considerar que el proceso tiene una motivación política y carece de validez legal.
Según informó The New York Times, la decisión fue comunicada mediante una carta conjunta dirigida al presidente del comité, el congresista republicano James R. Comer, en la que el matrimonio sostiene que las citaciones emitidas son “inválidas y legalmente inaplicables” y que el procedimiento está “literalmente diseñado” para conducirlos a prisión.
En el documento, los Clinton afirman que han decidido enfrentar el proceso porque, a su juicio, se ha cruzado un límite. “Toda persona tiene que decidir cuándo ya ha visto o soportado suficiente y está dispuesta a luchar por este país, sus principios y su gente, cueste lo que cueste. Para nosotros, ese momento es ahora”, expresaron en la misiva citada por el diario neoyorquino.
El comité había fijado como fecha límite el martes para la comparecencia de Bill Clinton y el miércoles para la de Hillary Clinton, advirtiendo que su inasistencia podría derivar en un procedimiento por desacato al Congreso, paso previo a una eventual remisión del caso al Departamento de Justicia. Horas antes de que venciera el plazo, ambos confirmaron que no acudirían al Capitolio.
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Disputa política y foco en la investigación
El enfrentamiento se produce en el contexto de la investigación que dirige el comité sobre la gestión del caso Epstein. Comer ha insistido en citar a los Clinton, en un escenario en el que también se han cuestionado los vínculos del expresidente Donald Trump con Epstein y la decisión de su administración de cerrar la investigación sin divulgar información clave.
Los Clinton sostienen que no poseen información relevante para la pesquisa y recuerdan que ya han entregado declaraciones juradas, un mecanismo que el comité ha aceptado en otros casos. En la carta, acusan a Comer de utilizar el poder de investigación del Congreso para “castigar a quienes considera enemigos y proteger a quienes ve como amigos”, y advierten que el comité podría difundir material “irrelevante” con fines de daño reputacional.
“La decisión sobre si declarar ya la hemos tomado”, señalaron, al tiempo que instaron al congresista a tomar la suya.
Riesgo de desacato y refuerzo legal
Desde el comité, una portavoz confirmó que los Clinton no han ratificado su asistencia y advirtió que, de mantenerse la negativa, se iniciarán los trámites por desacato. Comer incluso había previsto escenificar la ausencia de Bill Clinton con una silla vacía durante la sesión programada.
Paralelamente, el matrimonio reforzó su equipo legal. A su abogado habitual, David E. Kendall, se sumaron Ashley Callen, copresidenta del área de investigaciones del Congreso en el despacho Jenner & Block y exasesora del propio comité, y Abbe Lowell, abogado con amplia experiencia en casos políticos de alto perfil.
En un escrito remitido el lunes por la noche, citado por The New York Times, los abogados argumentan que las citaciones carecen de un propósito legislativo válido, no guardan relación clara con los objetivos de la investigación y vulneran la separación de poderes, apoyándose en precedentes del Tribunal Supremo sobre los límites de las pesquisas del Congreso.
Los letrados pidieron a Comer “desescalar la disputa” y advirtieron que insistir en el proceso podría derivar en una confrontación legal prolongada. No obstante, el congresista mantiene su advertencia de avanzar con el desacato si el matrimonio persiste en su negativa, lo que abre la puerta a una batalla judicial de alto impacto político.


