Por Raúl Germán Bautista.- Las empresas que planean invertir en la industria petrolera venezolana, específicamente en Petróleos de Venezuela, S. A. (PDVSA), donde se estima una inversión inicial de 100.000 millones de dólares, podrían exigir una revisión exhaustiva de los estados financieros antes de comprometer capital.
En el caso de República Dominicana, Venezuela recortó en 52 % una deuda que superaba los 4.100 millones de dólares, proveniente del acuerdo PetroCaribe, según información citada por la BBC. Sin embargo, en septiembre de 2024, ese país reclamó un supuesto pago pendiente de 350 millones de dólares.
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Esta es una de las primeras reglas de las compañías inversionistas, la mayoría de las cuales cotiza en Wall Street: analizar activos y pasivos para determinar la viabilidad de la inversión y los mecanismos de recuperación del capital.
Un reporte de Forbes destaca que Venezuela, bajo el Gobierno de Nicolás Maduro, condonó 1.700 millones de dólares en pasivos petroleros a Haití, mediante PetroCaribe. No obstante, el informe señala que aún existen deudas millonarias pendientes con Belice, Dominica, Granada, Guyana y Paraguay, para citar algunos países.
Al revisar las deudas condonadas, particularmente durante el mandato de Nicolás Maduro, diversas fuentes sostienen que estas decisiones podrían haber sido tomadas con fines políticos y sin la aprobación del Congreso, lo que abriría la puerta a eventuales litigios internacionales.
Sobre los potenciales inversionistas, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, aseguró que las petroleras estadounidenses Chevron y Shell, así como la española Repsol y la italiana ENI, “elevarán de inmediato” su inversión en Venezuela tras una reunión con el presidente estadounidense, Donald Trump.
Las declaraciones de Wright se produjeron luego del encuentro entre Trump y ejecutivos petroleros en la Casa Blanca, donde el mandatario afirmó que habrá una inversión de “al menos 100.000 millones de dólares de su propio capital, no del dinero del gobierno”, con el objetivo de revitalizar la infraestructura petrolera venezolana.


