El economista y consultor empresarial, Henry Hebrard, dejó claramente establecido que República Dominicana no está preparada para enfrentar un escenario en el que el conflicto bélico entre Estados Unidos-Israel e Irán se prolongue durante mucho tiempo.
El aumento del precio del barril de petróleo provocado por la guerra en Oriente Medio ya se sienten, pero su inminente incremento podría generar fuertes presiones económicas local, debido a que el 20% del petróleo y el 27% del gas licuado Estrecho de Ormuz, bajo control iraní.
El economista explicó que el impacto del encarecimiento del crudo ya comienza a reflejarse en el costo del subsidio estatal destinado a evitar que las alzas internacionales se trasladen directamente al precio de los combustibles en el mercado local.
Según explicó Hebrard, el presupuesto de 2026 contempla una partida de 8 mil millones de pesos para subsidiar los combustibles.
“En el presupuesto de 2026 hay una partida de 8 mil millones de pesos destinada a subsidios de combustibles. Si se divide entre 52 semanas, significa que hay unos 153 millones de pesos por semana”, indicó.
Explicó que para mantener los precios congelados en el país, el Estado deberá asumir un sacrificio fiscal. Ante el aumento reciente de los hidrocarburos, el Gobierno destinará RD$544.8 millones para evitar que el incremento internacional se refleje en los precios internos, utilizando recursos contemplados dentro del monto presupuestado para este año.
Hebrard advirtió que, si el petróleo continúa subiendo debido al conflicto y a las restricciones en el transporte marítimo de crudo, el costo del subsidio podría aumentar significativamente.
“Todo deja indicar que el aumento de precio va a provocar que, para mantener congelados los combustibles, el subsidio tenga que subir probablemente a no menos de 900 millones de pesos en una sola semana”, señaló.
El economista sostuvo que el problema central no es únicamente hasta cuánto puede subir el petróleo, sino cuánto tiempo podría prolongarse la crisis internacional. “El problema no es hasta cuánto puede subir el petróleo, sino hasta cuándo va a durar esta situación”, explicó.
De acuerdo con su análisis, si el aumento del crudo se mantiene durante pocas semanas el Estado podría absorber el impacto dentro del presupuesto. Sin embargo, si la crisis se extiende durante un período más largo, el panorama fiscal podría complicarse.
El encarecimiento del petróleo también podría trasladarse a otros precios dentro de la economía. Hebrard señaló que el aumento del crudo impacta el transporte marítimo y el costo de materias primas utilizadas en múltiples procesos productivos.
“Es posible que todos los precios de la economía suban, porque tarde o temprano el incremento de materias primas para fabricar plástico termina encareciendo indirectamente los costos de todo lo que hacemos”, explicó.
El economista recordó además que la República Dominicana depende de las importaciones para cubrir su demanda energética. Según indicó, el país debe importar cada año el equivalente a 78 millones de barriles de combustibles, lo que aumenta la exposición de la economía local a las fluctuaciones del mercado petrolero internacional.
A su juicio, el aumento del petróleo podría mantenerse mientras continúe el conflicto en Medio Oriente y persista la incertidumbre sobre el tránsito marítimo del crudo. “Es un momento de incertidumbre para la economía mundial”, afirmó.
Aunque considera difícil que precios extremadamente altos se mantengan durante varios años, Hebrar reconoció que resulta imposible prever con precisión cuánto tiempo durará la actual crisis energética.
La tensión internacional ha empujado el precio del petróleo Brent a niveles cercanos a los 100 dólares por barril, mientras continúan los ataques a buques en el golfo Pérsico y se mantiene el cierre del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por donde circula cerca de una quinta parte del suministro petrolero mundial.
Este escenario ha encendido las alarmas en los mercados energéticos globales y mantiene bajo presión a los países importadores de combustibles, entre ellos la República Dominicana.


