“No es que no les hemos hecho caso, respetamos cada proceso”, respondió el obispo de Chiclayo, Edinson Farfán, al ser consultado por la prensa sobre las primeras críticas al hoy papa León XIV (Robert Prevost), por su supuesta inacción frente a denuncias de abusos sexuales cuando fue obispo de esa diócesis en Perú.
Las acusaciones provienen de tres mujeres que aseguran haber sido abusadas sexualmente por los sacerdotes Eleuterio Vásquez Gonzáles y Ricardo Yesquén cuando eran menores. Las denuncias habrían sido presentadas el 5 de abril de 2022 ante Prevost —entonces obispo de Chiclayo— y archivadas durante más de 19 meses, según la organización SNAP (Red de Sobrevivientes de Abuso de Sacerdotes).
“Durante este periodo no se realizó ningún acto de investigación ni medidas cautelares para proteger a los fieles”, indicaron las víctimas en una carta enviada al fallecido papa Francisco.
Justicia penal cerró el caso por prescripción
La justicia penal peruana archivó la causa por prescripción, pero las denunciantes acusan a la Iglesia de haber actuado con falta de diligencia y empatía. Las críticas se intensificaron luego del nombramiento de Prevost como papa León XIV, sucesor de Francisco.
El actual obispo de Chiclayo, Edinson Farfán, subrayó que el proceso canónico es distinto del civil, y que en su gestión sí se ha escuchado y acompañado a las víctimas.
“No basta con que el sacerdote se retire. Hay que acompañar a las víctimas para que haya sanación. Estamos en ese camino”, afirmó Farfán.
También aseguró que el expediente sigue en investigación interna, y que en su momento será enviado a las autoridades eclesiásticas en Roma.
Defensa de robert prevost como obispo
Farfán defendió al actual papa afirmando que Robert Prevost fue sensible a las víctimas durante su gestión como obispo y que respetó los tiempos de los procesos eclesiásticos.
“Ha salido en todos los medios tratando de desacreditar al cardenal de que no hizo nada. Eso es mentira. Él ha escuchado, ha respetado los procesos y este proceso sigue todavía”, sostuvo.
Víctimas “cercanas a la iglesia”, según el obispo
Farfán expresó cercanía con las denunciantes, a quienes describió como “chicas buenas y muy cercanas a la diócesis”, y negó que existiera animadversión entre ellas y el cardenal.
“No son enemigas del cardenal, aman la Iglesia y la parroquia”, agregó.
El obispo concluyó reiterando su compromiso con la verdad y el acompañamiento:
“Soy el más interesado en que la justicia llegue. Les he pedido perdón, hemos llorado juntos y hay buena cercanía”.
Con información de AP.
Por: Yari Araujo


