Washington (EFE).- El Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, acabó este lunes con un amparo migratorio que protege a miles de ciudadanos afganos de la deportación y les permite trabajar legalmente en EE.UU.
La Administración republicana había adelantado a finales de abril sus planes para terminar con el Estatus de Protección Temporal (TPS) para las personas de Afganistán y varias organizaciones en defensa de los derechos humanos presentaron la semana pasada una demanda para bloquear la decisión.
En un comunicado este lunes, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) formalizó el fin del programa y explicó que, según el Gobierno de Trump, la situación de Afganistán ha «mejorado» y los migrantes que huyeron tras la salida de las tropas estadounidenses pueden volver a su país.
«Ha habido mejoras significativas en la seguridad y la situación económica, por lo que exigir el regreso de ciudadanos afganos a Afganistán ya no representa una amenaza para su seguridad personal», indicó DHS en el texto.
Más de 9.000 afganos dependen del TPS para poder vivir y trabajar de manera legal en EE.UU..
El expresidente demócrata Joe Biden (2021-2025) decidió extenderles este amparo un año después de la salida estadounidense en 2021, que desencadenó una convulsa situación política y social con la vuelta de los talibanes al poder.


