El secretario de Transporte estadounidense, Sean Duffy, explicó este miércoles que hay «buenas noticias» con relación mejoras en el funcionamiento de los sistemas de radar del aeropuerto de Newark, donde se espera que se reanuden las actividades aéreas en una o dos semanas, siendo Nueva York, uno de los tres principales en la región que ha sufrido importantes problemas técnicos en los últimos meses.
“Con suerte en una o dos semanas tendremos buenas noticias sobre el progreso en términos de telecomunicaciones”, dijo Duffy, que añadió que la idea es acometer estas modernizaciones de infraestructura de control aéreo a nivel nacional, empezando por aeropuertos con menos tráfico.
El secretario de Transporte aseguró que se está trabajando en “una mejora de la infraestructura de telecomunicaciones” en Newark, donde la Administración Federal de Aviación (FAA) trabaja ahora con todas las aerolíneas que operan allí para reducir vuelos y asegurar que el volumen de tráfico sea manejable y garantice el servicio.
Asimismo, con respecto a las mejoras en las que se trabaja en términos de telecomunicaciones, Duffy recordó lo avejentados que están los equipos físicos de radar que emplea la FAA, con los sistemas más nuevos datando de los años ochenta. De momento en Newark se están sustituyendo las líneas de cobre por fibra óptica.
Por otro lado, el Secretario Transporte estadounidense, espera que este año salgan de las academias unos 1,200 nuevos controladores y que el año próximo “con suerte” inicien su formación unos 2,200 o 2,300 más.
Su departamento, según dijo, no ha despedido a ningún controlador ni autorizado ninguna jubilación anticipada desde que accedió al puesto en enero, está ofreciendo cuantiosas bonificaciones para evitar retiros e incentivando que controladores con experiencia puedan ser trasladados a aéreas donde haya escasez.
“El problema es que lleva al menos un año mover a un controlador de un espacio aéreo a otro”, comentó Duffy, que afirmó que la situación no se puede arreglar en “un par de meses” y que solucionarlo llevará entre uno y tres años.
Explicaciones de los fallos
Asimismo, Duffy habló ante el Comité de Apropiaciones de la Cámara Baja sobre los fallos que ha sufrido el sistema de control aéreo de este aeropuerto, así como de la escasez de controladores aéreos que ha afectado a Newark y a otros aeropuertos del país, un problema del que aseguró se está haciendo cargo el Gobierno de Donald Trump, pero que llevará al menos un año solventar.
El sistema de control de Newark ha sufrido repetidos problemas recientemente, el más grave el 28 de abril, cuando la torre de control y aeronaves perdieron el contacto durante un minuto y medio.
Esas líneas unen el aeropuerto en cuestión con la instalación de control de radar del aeropuerto internacional de Filadelfia, que desde el verano pasado se encarga de gestionar Newark debido a que la instalación de Nueva York (conocida como N90) afrontaba escasez de controladores.
Tras la escasez de controladores, un problema que ha contribuido a provocar retrasos en Newark y que se subrayó también tras el choque en enero entre un avión comercial y un helicóptero militar en Washington, aseguró que su departamento ha activado un plan para que la tasa de abandono en los programas de formación pasen del 35 % actual al 25 %.
Por: Tania Frías


