Dos estudios recientes advierten que los ataques isquémicos transitorios (AIT), también conocidos como mini accidentes cerebrovasculares o micro ictus, podrían dejar secuelas persistentes a largo plazo, a pesar de que sus síntomas se resuelvan en minutos.
Fatiga crónica hasta un año después

Una investigación publicada en la revista Neurology, y liderada por el Dr. Boris Modrau de la Universidad de Aalborg (Dinamarca), evaluó a 354 pacientes con AIT y reveló que más del 50 % experimentó fatiga prolongada hasta un año después del episodio.
Los síntomas incluían agotamiento físico, mental, disminución de la motivación y energía, incluso cuando las imágenes cerebrales no mostraban daños evidentes.
Además, los pacientes con antecedentes de ansiedad o depresión eran el doble de propensos a sufrir fatiga persistente, lo que refuerza la necesidad de un enfoque integral en el seguimiento post-AIT, que contemple salud mental y calidad de vida.
Deterioro cognitivo comparable a un ACV

Otro estudio, publicado en JAMA Neurology, y liderado por el neuropsicólogo Víctor Del Bene (Universidad de Alabama), demostró que los AIT también pueden causar deterioro cognitivo progresivo, comparable al de un accidente cerebrovascular completo.
La investigación analizó a más de 30.000 personas mayores de 45 años y concluyó que, cinco años después de un AIT, los pacientes mostraban pérdidas cognitivas significativas no atribuibles al envejecimiento normal ni a enfermedades previas.
Según el neurólogo Eric Smith (Universidad de Calgary), estos hallazgos confirman que “los AIT no son tan transitorios como se pensaba” y que pueden alterar la trayectoria cognitiva a largo plazo.
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Reconocer los síntomas a tiempo

Un AIT es un bloqueo temporal del flujo sanguíneo al cerebro, cuyos síntomas suelen desaparecer en menos de cinco minutos. Sin embargo, es fundamental buscar atención médica inmediata, ya que representa un riesgo elevado de sufrir un ACV completo en los días siguientes.
Las primeras 48 horas son las más críticas: entre el 5 % y el 20 % de quienes padecen un AIT sufrirán un ACV en los 90 días posteriores.
Síntomas a identificar (Regla R.A.P.I.D.O.):
- R: Rostro caído
- A: Alteración del equilibrio
- P: Pérdida de fuerza en brazo/pierna
- I: Impedimento visual repentino
- D: Dificultad para hablar
- O: Obtener ayuda médica urgente
Aunque los síntomas desaparezcan rápidamente, los médicos advierten que no deben minimizarse, y que incluso se debería considerar cambiar el término “transitorio” para destacar la posible gravedad de estos episodios.
Infobae
Por: Itzel Olivo


