Brasil subastó este martes decenas de bloques petroleros ubicados en regiones cercanas al río Amazonas, tanto en tierra como en alta mar. La medida, impulsada por la Agencia Nacional del Petróleo (ANP), busca aumentar la producción en áreas inexploradas, pero ha generado una ola de protestas de ambientalistas y comunidades indígenas.
El evento se celebró en un hotel de lujo en Río de Janeiro, a pocos meses de que el país acoja las primeras conversaciones climáticas de la ONU en la Amazonía.
Bloques adjudicados cerca de territorios indígenas
De los 172 bloques ofertados, solo 34 fueron adjudicados, incluidos 19 ubicados en aguas profundas cerca de la desembocadura del Amazonas. Entre las empresas ganadoras figuran Chevron, ExxonMobil, Petrobras y la china CNPC.
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Estas zonas son vistas como prometedoras por sus similitudes geológicas con el litoral de Guyana, escenario de importantes descubrimientos petroleros en la última década. No obstante, su ubicación en una región de alta sensibilidad ecológica genera preocupación.
Autorización ambiental polémica
La perforación en al menos uno de los bloques más polémicos fue aprobada recientemente por IBAMA, el organismo ambiental federal, bajo presión política del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Se trata de un paso clave para que Petrobras pueda iniciar operaciones exploratorias.
Nicole Oliveira, directora de la ONG Arayara, denunció que la subasta se realizó sin licencia ambiental previa. «Es un movimiento irresponsable de la Agencia Nacional del Petróleo y arriesgado para las empresas involucradas», declaró a AP. La organización intenta frenar judicialmente la firma de contratos.
Protestas: “No al petróleo en la Amazonía”
Frente al lugar del evento, alrededor de 200 personas protestaron de forma pacífica. Muchos sostenían pancartas y figuras simbólicas, como una ballena de papel.
Giovane Tapura, representante del pueblo indígena Manoki, criticó la falta de consulta previa: “Nos hubiera gustado ver estudios sobre cómo la perforación puede afectarnos. Nada de eso se ha hecho”.
Récord de ingresos, pero cuestionamientos por contradicciones climáticas
La ANP informó que la subasta recaudó 180 millones de dólares en bonos de firma, estableciendo un récord para este tipo de eventos. El bloque con mayor prima fue uno ubicado cerca del Amazonas, con un aumento de casi 3,000% sobre el valor base.
En su defensa, el gobierno sostiene que estos contratos incluyen cláusulas para reducir la huella de carbono e inversiones en transición energética. También afirma que el petróleo sigue siendo esencial para mantener los niveles de exportación más allá de 2030.
Sin embargo, Brasil enfrenta críticas por impulsar la expansión de combustibles fósiles, justo cuando busca posicionarse como líder climático. Claudio Angelo, del Observatorio del Clima, advirtió: “El gobierno brasileño está poniendo en peligro el futuro de todos al ignorar la ciencia que llama a detener la expansión petrolera”.
Con información de AP.
Por: Yari Araujo


