El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró este miércoles lo que calificó como un logro largamente esperado: el acuerdo dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para elevar el gasto en defensa al 5% del Producto Interno Bruto (PIB) de cada país miembro.
“Llevo varios años pidiendo que suban al 5% y van a subir al 5%”, declaró Trump al llegar a la cumbre de líderes aliados en La Haya, acompañado del secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
El anuncio marca un giro importante en la política de defensa de la alianza atlántica y fue presentado por Trump como una “victoria para todos”, destacando la necesidad de un reparto equitativo del esfuerzo económico entre los países miembros. Según el mandatario, este avance responde a una demanda sostenida que había quedado estancada durante la presidencia de Joe Biden.
El único tema en la agenda de la cumbre fue la hoja de ruta para la inversión en defensa de la próxima década. La propuesta debatida contempla que todos los aliados se comprometan a destinar el 5% del PIB a defensa, un incremento considerable respecto al actual compromiso del 2% fijado en la cumbre de Gales de 2014.
Trump no escatimó en subrayar la relevancia del nuevo objetivo, señalando que “es un cambio importante”, considerando que muchos aliados aún no alcanzaban el umbral anterior del 2%. “La OTAN va a ser muy fuerte con nosotros”, afirmó.
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Desde el inicio de su mandato, Trump ha presionado a los socios europeos para que incrementen su contribución al presupuesto militar, argumentando que la carga ha recaído de forma desproporcionada sobre Estados Unidos. Aprovechó también para lanzar críticas a su antecesor: “Cuando Biden estuvo aquí, simplemente murió, como todo lo demás. Y ahora va a aprobarse, supongo”, sentenció.
En respuesta, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, aseguró que su “absoluta convicción” es que los 32 países aliados respaldarán la propuesta. Según datos de Europa Press, la propuesta contempla un desglose del 3,5% del PIB destinado a gasto militar puro, y un 1,5% adicional en seguridad, alcanzando así el 5% total reclamado por Washington.

La discusión sobre el gasto en defensa ha sido un tema recurrente en la OTAN. Incluso el compromiso del 2% ha resultado difícil de alcanzar para muchos miembros, especialmente aquellos con economías más pequeñas o con otras prioridades presupuestarias. La nueva meta del 5% representa un reto aún mayor, con dudas sobre la capacidad real de cumplimiento.

El caso de España ejemplifica estas tensiones. Aunque el resto de aliados ha respaldado el nuevo objetivo, el gobierno español ha adoptado una posición particular, afirmando que cumplirá con los requerimientos de capacidad militar de la Alianza, sin comprometerse con un porcentaje específico del PIB.
Este impulso de Estados Unidos para aumentar el gasto en defensa no es nuevo. Washington ha insistido durante años en que los socios europeos deben asumir más responsabilidades en la seguridad colectiva. Trump ha sido uno de los presidentes más enfáticos en ese reclamo, llegando incluso a cuestionar el compromiso de algunos países con la defensa común.
Infobae
Por: Itzel Olivo


