El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas celebrará este martes una sesión de emergencia para abordar la situación de los rehenes israelíes retenidos en la Franja de Gaza. La convocatoria fue solicitada por el embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, tras la publicación de videos por parte de Hamas y Yihad Islámica que muestran a dos rehenes en condiciones físicas críticas.
“Tras mi llamado al presidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el Consejo se reunirá el martes en una sesión especial de emergencia para tratar la grave situación de los rehenes en Gaza”, escribió Danon en la red social X. También pidió que el organismo “condene de manera inequívoca los actos bárbaros de Hamas”, a quien acusó de maltrato sistemático a los cautivos.
Las imágenes difundidas el jueves muestran a Rom Braslavski y Evyatar David, dos ciudadanos israelíes secuestrados durante los ataques del 7 de octubre de 2023. En los videos, ambos aparecen pálidos, visiblemente delgados y con dificultades para hablar.
Te puede interesar: “Necesita tratamiento o morirá”, dice hermano del rehén de Hamás grabado cavando su tumba
Danon calificó las imágenes como “inquietantes” y afirmó que “hablan por sí solas”. Añadió que “mientras se libra una campaña mundial contra el Estado de Israel, los terroristas de Hamas están matando de hambre y maltratando a los rehenes israelíes”.
El primer ministro Benjamin Netanyahu también se pronunció sobre el tema. El domingo, solicitó la intervención del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para garantizar que los rehenes reciban alimentos y atención médica. Según afirmó, Hamas impide deliberadamente el acceso a ayuda humanitaria tanto para los rehenes como para la población civil palestina.
En respuesta, el brazo armado de Hamas, las Brigadas Ezzedin al-Qassam, aseguró que los cautivos no reciben trato preferencial y que su situación refleja la del conjunto de la población. “No estamos matando de hambre a nuestros prisioneros: están recibiendo la misma comida que reciben los guerreros y que recibe nuestro pueblo”, declaró un portavoz del grupo. Además, indicaron su disposición a cooperar con el CICR, pero exigieron la apertura de corredores humanitarios para facilitar el ingreso de alimentos y medicinas.
Hamas sostiene que la responsabilidad de la situación humanitaria y de los rehenes recae en Israel. El portavoz militar Abú Obeida reiteró que los cautivos “no recibirán ningún privilegio especial en vista de la hambruna y el asedio impuestos” a la Franja.
El debate sobre los rehenes ha reactivado la presión interna en Israel para lograr su liberación. Desde los ataques del 7 de octubre, en los que murieron unas 1.200 personas y fueron secuestradas cerca de 250, el destino de los rehenes sigue siendo un tema central del debate político y social israelí.
El Comité Internacional de la Cruz Roja pidió a Hamas y a Yihad Islámica acceso inmediato a los cautivos, ante las evidencias de condiciones de inanición. Por su parte, el diario ‘The New York Times’ informó recientemente que, según fuentes de seguridad israelíes, no hay pruebas de que Hamas esté desviando sistemáticamente la ayuda humanitaria que ingresa a Gaza. Sin embargo, la distribución es irregular, y muchas zonas afectadas no reciben la asistencia.
Las agencias de Naciones Unidas han advertido que el volumen de ayuda autorizado por Israel es insuficiente para responder a la magnitud de la crisis. A esto se suma que gran parte del suministro no logra llegar a las zonas más necesitadas. Desde el inicio de la guerra, Israel ha restringido severamente el acceso de alimentos, medicinas y suministros esenciales a Gaza, argumentando motivos de seguridad.
Como resultado, se ha desatado una crisis humanitaria sin precedentes en el enclave, con millones de personas en situación de emergencia. La población depende de rutas de distribución limitadas y peligrosas para intentar acceder a lo mínimo indispensable.
La sesión de emergencia del Consejo de Seguridad se centrará en la situación de los rehenes, sin expectativas de una resolución inmediata. No obstante, el encuentro marca un nuevo foco de atención internacional sobre el conflicto, en un momento en que la ofensiva militar continúa sin señales de alto al fuego.


