El Consejo de Desarrollo Económico y Social de Santo Domingo (Codessd) expresó su respaldo al nuevo Código Penal dominicano, tras ser aprobado por el Congreso Nacional y promulgado por el presidente Luis Abinader.
El presidente del Codessd, Samuel Sena, manifestó lo siguiente: «Reconocemos que el país necesitaba con urgencia una actualización integral de su normativa penal. Tras más de 140 años regidos por un Código desfasado, esta nueva legislación representa un paso fundamental hacia una justicia más moderna, eficiente y acorde con los retos actuales».
Sena destacó que este nuevo cuerpo legal incluye tipos penales que resultan imprescindibles para la realidad contemporánea, como el ciberacoso, el feminicidio, los delitos ambientales, la violencia intrafamiliar, los crímenes de odio, el uso de tecnologías para el delito, entre otros.
«Su inclusión fortalece el Estado de derecho y responde a la demanda ciudadana de mayor protección, prevención y sanción. Felicitamos de manera especial al presidente del Senado, Ricardo de los Santos; al presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, y en ellos a todos los congresistas que, con visión democrática, apertura al diálogo y compromiso institucional, trabajaron largas horas en un ejercicio democrático de diálogo e impulsaron la aprobación de esta reforma histórica», dijo.
Y agregó: «Valoramos también el liderazgo del presidente de la República, Luis Abinader, por promulgar el nuevo Código y reafirmar que las leyes no son estructuras estáticas, sino herramientas vivas que deben responder a los cambios sociales, culturales y tecnológicos de cada generación».
Sena afirmró que ningún texto legal es perfecto ni inmutable, por lo cual el Código tiene 12 meses para entrar en vigencia, lo cual representa «una gran oportunidad para continuar el trabajo conjunto, revisar aspectos puntuales, desarrollar reglamentos complementarios, fortalecer capacidades institucionales y proponer mejoras por medio de leyes especiales o reformas puntuales».
En ese sentido, el Codessd reiteró su disposición a participar en mesas de trabajo, foros técnicos y espacios legislativos que continúen contribuyan al perfeccionamiento del sistema penal dominicano.
«Este nuevo Código Penal no es el final del camino, sino un punto de partida necesario. Un instrumento actualizado, legítimamente debatido, que recoge importantes avances y que sienta las bases para una justicia más humana, equitativa y eficaz. Como sociedad, tenemos el deber de acompañar su implementación con responsabilidad, diálogo y visión de futuro», concluyó.


