La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) colocó en licencia administrativa a varios de sus empleados, un día después de que firmaran una carta abierta dirigida al Congreso en la que advertían que la reforma radical impulsada por el Gobierno de Donald Trump podría provocar fallos catastróficos en la respuesta a desastres.
El documento, titulado “Declaración Katrina”, acusa al presidente Trump y a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, de debilitar la capacidad operativa de FEMA, ignorar la autoridad otorgada por el Congreso y designar a directivos sin la preparación adecuada. En la carta, los firmantes exigieron proteger a la agencia de la interferencia política y garantizar que el personal no sea objeto de despidos por motivos políticos.
De los más de 180 empleados y exempleados que firmaron la carta, la mayoría lo hizo de forma anónima; solo 36 utilizaron su nombre. Entre ellos estaba Virginia Case, analista de programas y gestión, quien confirmó a CNN que recibió una notificación de suspensión con sueldo. “Estoy decepcionada, pero no sorprendida”, afirmó, indicando que al menos otros seis compañeros recibieron correos electrónicos similares.
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Los trabajadores suspendidos no podrán realizar ninguna actividad vinculada a FEMA, ingresar a sus instalaciones ni comunicarse con el personal de la agencia o del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Además, se les pidió proporcionar correos electrónicos personales, ya que su acceso a las cuentas oficiales fue bloqueado.
Reacción de FEMA
Un portavoz de FEMA defendió la medida y respondió a las críticas: “No es sorprendente que algunos de los mismos burócratas que presidieron décadas de ineficiencia ahora se opongan a la reforma. El cambio siempre es difícil, especialmente para quienes están comprometidos con el statu quo. Nuestra obligación es con los sobrevivientes, no con proteger sistemas quebrados. Bajo el liderazgo de la secretaria Noem, FEMA retomará su misión de ayudar a los estadounidenses en sus momentos más vulnerables”.
Advertencias sobre el futuro de la agencia
La carta advierte que se están desmantelando reformas clave aprobadas tras la deficiente respuesta al huracán Katrina (2005), y que la actual reestructuración del Gobierno amenaza con reducir drásticamente el papel de FEMA en la gestión de emergencias.
La situación recuerda a lo ocurrido a inicios de este verano, cuando la administración Trump suspendió a unos 140 empleados de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) tras la publicación de otra carta crítica sobre políticas medioambientales y condiciones laborales en el Gobierno federal.
Por: Itzel Olivo


