Estados Unidos (INFOBAE).- El mercado bursátil estadounidense experimenta una jornada de retroceso tras la publicación de un indicador clave de inflación que mostró precios prácticamente estables en julio, lo que mantuvo la atención de los inversores sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal.
El índice de precios del gasto en consumo personal (PCE), considerado uno de los principales referentes para la política monetaria del banco central, registró un aumento interanual del 2,6 %, idéntico al dato de junio, según informó el Departamento de Comercio. Este comportamiento estuvo en línea con las previsiones de los analistas y reforzó la expectativa de un posible recorte de los tipos de interés en la próxima reunión de la Fed.
El informe del Buró de Análisis Económico detalló que, al excluir los componentes más volátiles como alimentos y energía, la inflación subyacente del PCE avanzó una décima en julio, situándose en 2,9 % interanual, el nivel más alto desde febrero.
En términos mensuales, el índice general subió un 0,2 %, mientras que el dato subyacente se incrementó un 0,3 %, ambos en consonancia con las estimaciones del mercado. Entre los componentes, destacó la reducción de los precios de la energía en 1,1 % y de los alimentos en 0,1 % respecto al mes anterior, mientras que los servicios repuntaron un 0,3 %.
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La reacción de los mercados fue inmediata. Las acciones tecnológicas lideran las pérdidas en Wall Street, con el Nasdaq Composite cayendo un 1,1 % y el fondo cotizado VanEck Semiconductor (SMH) retrocediendo un 2,6 %, arrastrado por la caída mayor al 3 % de Nvidia y el descenso del 2,5 % de Taiwan Semiconductor.
Las acciones de Nvidia prolongaron su racha negativa, situándose justo por debajo de sus máximos históricos alcanzados el 12 de agosto en 184,48. Por su parte, Palantir retrocedió un 1,3 % antes de la apertura, mientras buscaba apoyo en su media móvil de 50 días, y Dell Technologies sufrió la mayor caída entre las empresas del S&P 500, con un desplome del 9,7 % tras advertir sobre presiones en los márgenes y debilidad en los ingresos de PC, a pesar de haber superado las expectativas de ingresos trimestrales.
El Promedio Industrial Dow Jones perdió aproximadamente 200 puntos (un 0,4 %), aunque se mantuvo por encima del nivel de 45.000, afectado por las caídas de Nvidia y Caterpillar. El S&P 500 descendió un 0,7 %, mientras que el índice Russell 2000 de pequeña capitalización cedió un 0,6 %. El volumen de operaciones fue inferior tanto en la Bolsa de Valores de Nueva York como en el Nasdaq. A pesar de estos retrocesos, el S&P 500 se encaminaba a cerrar agosto con una ganancia cercana al 2 %, lo que supondría su cuarto mes consecutivo al alza.
El comportamiento de la inflación, aunque muy por debajo del máximo de aproximadamente 7 % registrado hace tres años, sigue superando el objetivo del 2 % fijado por la Reserva Federal. El presidente del banco central, Jerome Powell, indicó la semana pasada la posibilidad de un recorte en la tasa de interés clave en la próxima reunión, ante señales de debilidad en el mercado laboral. Los datos oficiales recientes muestran una desaceleración significativa en la creación de empleo desde la primavera.


