Los ucranianos rindieron este domingo homenaje a Andrí Parubí, político asesinado en Leópolis y figura clave en la defensa del país frente a la agresión rusa, la población y sus correligionarios acusan a Moscú de estar detrás del crimen, que se suma a una serie de ataques recientes contra personalidades políticas y militares de alto perfil.
La muerte de Parubí, diputado de la oposición y expresidente del Parlamento de Ucrania, se atribuye ampliamente a su postura firme contra la injerencia rusa y a su papel en la reorganización de la seguridad nacional tras la anexión ilegal de Crimea en 2014. «Parubí siempre estuvo donde más se le necesitaba, a pesar de los riesgos», señaló Dmitro, un médico de Leópolis que participó en las protestas del Euromaidán.
Durante aquellas manifestaciones contra el presidente prorruso Viktor Yanukovich, Parubí fue uno de los pocos dirigentes presentes junto a los manifestantes mientras la policía lanzaba violentas represiones, sufriendo incluso heridas, posteriormente, contribuyó a superar el caos político tras la huida de Yanukovich, liderando reformas en las fuerzas armadas y la policía ucraniana.
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Su férrea defensa de la soberanía nacional, el idioma y la cultura de Ucrania frente a Moscú le valió respeto ciudadano, pero también lo convirtió en objetivo de Rusia. El Kremlin lo sancionó en 2018 y sus medios estatales lo tachaban de «nazi», culpándolo de lanzar la Operación Antiterrorista que frenó la ofensiva rusa en el Donbás.
Las autoridades investigan diferentes hipótesis, aunque la principal apunta a la participación de Rusia en el asesinato. «Andrí fue perseguido por Rusia. Estaba en las ‘listas de la muerte’ del Kremlin desde 2014», denunció Solidaridad Europea, el partido al que representaba. «Siempre decía la verdad y luchaba sin concesiones».
El comandante adjunto de la Tercera Brigada de Asalto, Maksim Zhorin, afirmó que «el asesinato de Andrí Parubí fue ordenado por la Federación Rusa», vinculando este crimen a una campaña sistemática de Moscú contra políticos y figuras públicas ucranianas. «Este fue un ataque no solo contra nuestro amigo, sino contra toda Ucrania», añadió Solidaridad Europea en un comunicado.
Analistas advierten que el crimen también podría alimentar tensiones entre el gobierno de Volodímir Zelenski y la oposición liderada por el expresidente Petro Poroshenko. Parubí, que ya no ocupaba cargos ejecutivos de alto nivel, no contaba con protección estatal pese a haberla solicitado meses atrás. «Este asesinato expone la debilidad de las autoridades, incapaces de proteger a quienes simbolizan la condición de Estado», afirmó su compañero parlamentario Volodímir Ariev.
Según el periodista Vitali Portnikov, Rusia busca eliminar a políticos clave para sembrar desconfianza en el Estado ucraniano, profundizar divisiones internas y minar la resistencia nacional. El asesinato de Parubí, advierten expertos, marca un nuevo capítulo en la ofensiva encubierta del Kremlin contra las voces más influyentes de Ucrania.


