Un grupo cada vez mayor de países ha declarado al Cartel de los Soles como organización terrorista, en un esfuerzo común para enfrentar las redes de narcotráfico que, según denuncias internacionales, están ligadas al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.
En las últimas semanas, República Dominicana, Estados Unidos, Argentina, Paraguay, Ecuador, Perú y Guyana han emitido resoluciones que endurecen su postura contra este cartel, señalado como una estructura criminal con operaciones que traspasan fronteras.
República Dominicana
El 2 de septiembre, el presidente de la República, Luis Abinader, firmó un decreto que reconoce al Cartel de los Soles como grupo terrorista, sumándose al cerco internacional. La medida sigue los informes del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que vinculan directamente a la organización con el narcotráfico y con el propio Maduro.
Estados Unidos
Washington fue el primero en actuar, al incluir en julio al cartel en la lista de “Terroristas Globales Especialmente Designados” (SDGT). La administración de Donald Trump lo describe como una red de protección y logística para el narcotráfico venezolano. Poco después, el Departamento de Estado aumentó de 15 a 50 millones de dólares la recompensa por información que lleve a la captura de Maduro.
Argentina
El 26 de agosto, el presidente Javier Milei declaró al cartel como organización terrorista e incluyó su nombre en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET). La decisión se apoyó en informes que documentan narcotráfico, contrabando y explotación ilegal de recursos. Milei lo resumió con un mensaje en redes: “Del lado correcto de la vida”.
Paraguay
El 21 de agosto, el presidente Santiago Peña firmó un decreto que clasifica al Cartel de los Soles como “organización terrorista internacional”. El documento destacó el deber de Paraguay de “redoblar esfuerzos” contra la delincuencia transnacional, en coordinación con la comunidad internacional y respetando los derechos humanos.
Ecuador
El 14 de agosto, el presidente Daniel Noboa declaró al cartel como grupo terrorista, en cooperación con Estados Unidos. El gobierno de Quito advirtió que representa “una amenaza directa a la seguridad del continente” y reafirmó su compromiso con las operaciones conjuntas para frenar las rutas del narcotráfico.
Perú
El Congreso peruano aprobó una resolución en la que declaró al Cartel de los Soles como organización terrorista. El documento lo describe como una “amenaza externa” vinculada al régimen de Maduro y al narcotráfico internacional. Con esta medida, Lima se unió a la ola de países que buscan aumentar la presión sobre el chavismo.
Guyana
El gobierno de Guyana expresó en un comunicado su “profunda preocupación” por el impacto del narcoterrorismo en la región, señalando directamente al Cartel de los Soles. Georgetown llamó a reforzar la cooperación internacional y coincidió con Washington en que este grupo representa un serio peligro para la paz y la seguridad hemisférica.
Francia
Aunque el país no ha declarado oficialmente al Cartel de los Soles como organización terrorista, el pasado 25 de agosto anunció el envío de nuevos buques a sus territorios de ultramar en el Caribe, en particular a Guadalupe, como parte de una estrategia internacional para combatir el narcotráfico en la región.
La medida coincide con el despliegue militar de Estados Unidos frente a las costas de Venezuela y aumenta la presión diplomática y militar sobre el gobierno de Nicolás Maduro.
¿Qué es el Cartel de los Soles?
De acuerdo con investigaciones de la DEA y del Departamento del Tesoro de EE.UU., el cartel está integrado por altos mandos militares venezolanos. Su nombre proviene de las insignias en forma de sol que usan los generales de la Guardia Nacional Bolivariana. Se le acusa de traficar cocaína a gran escala y de mantener vínculos con el Tren de Aragua en Venezuela y el Cartel de Sinaloa en México.
Aunque el régimen de Maduro niega su existencia, múltiples informes judiciales y diplomáticos lo señalan como pieza clave en la economía ilegal del país. Por eso, la presión internacional se ha traducido en un cerco diplomático, financiero y judicial que busca debilitar la red criminal y responsabilizar directamente al mandatario venezolano.
Por: Itzel Olivo


