El portavoz del CPI, Abhay, señaló que el grupo ha decidido “dejar las armas” y buscar un diálogo de paz con el gobierno. En un comunicado, explicó que la medida responde al “nuevo orden mundial y la situación nacional”, e indicó que habían buscado acercamientos desde marzo.
Sin embargo, criticó la respuesta del gobierno, que rechazó la propuesta y aumentó los operativos militares, con la muerte de varios dirigentes maoístas como resultado.
Intensificación de los enfrentamientos
En los últimos meses, las fuerzas de seguridad han lanzado ofensivas en el Corredor Rojo, con un saldo de más de 30 miembros del CPI muertos, incluido su secretario general.
La policía también dio de baja a varios comandantes relevantes, entre ellos Sahdev Soren, Raghunath Hembram y Birsen Ganjhu, en el estado de Jharkhand. Soren tenía una recompensa de casi 96.600 euros por su captura.
Este viernes, al menos diez presuntos insurgentes, incluidos dos dirigentes del CPI, Modem Balakrishna y Pramod, murieron durante una operación militar en la frontera entre Odisha y Chhattisgarh.
Un conflicto de larga duración
El movimiento maoísta, también llamado movimiento naxalita, surgió en 1967 en Naxalbari, con demandas de reforma agraria y derechos para campesinos e indígenas. Desde entonces, ha sido protagonista de una insurgencia que ha dejado más de 12,000 muertos, entre civiles, militares y rebeldes.
El gobierno indio declaró al CPI como organización terrorista en 2009. El reciente anuncio de suspensión de la lucha armada podría abrir la posibilidad de un proceso de negociación para cerrar uno de los conflictos internos más prolongados del país.
Con información de Infobae.
Por: Yari Araujo


