Por Raúl Germán Bautista.- El Consejo Económico y Social (CES) alertó que la crisis haitiana representa una amenaza directa para la gobernabilidad, la seguridad y la cohesión social de la República Dominicana. Así lo establece el documento titulado “Diálogo sobre la Crisis Haitiana y sus Implicaciones para la República Dominicana”, el cual analiza las repercusiones del conflicto en el vecino país sobre el clima de paz y estabilidad en territorio dominicano.
“El flujo migratorio desbordado presenta múltiples aristas: por un lado, la aportación de mano de obra a sectores productivos estratégicos; por otro, los impactos negativos para la gobernanza, la seguridad y la cohesión social”, indica el documento. Asimismo, subraya que “más allá de las diferencias de matiz o enfoque, la República Dominicana enfrenta unida las implicaciones de una situación no deseada, y sus acciones se basan en principios esenciales: la preservación de la integridad territorial, la seguridad nacional y la paz interna como deber supremo del Estado dominicano”.
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El CES reconoce que, aunque la migración haitiana no es un fenómeno nuevo, en la última década ha adquirido dimensiones extraordinarias debido al agravamiento de la crisis institucional en Haití. La situación actual ha potenciado el accionar de redes de tráfico ilícito de migrantes, las cuales han incrementado su capacidad logística y sus beneficios económicos. Ante esto, se recomienda fortalecer los mecanismos de control fronterizo, inteligencia y cooperación internacional, pero siempre con estricto apego a la ley y respeto a los derechos humanos.
Los datos disponibles revelan que la migración irregular es predominante, lo cual dificulta su registro y control. “Los impactos de este flujo son evidentes en la frontera, donde el intercambio humano y comercial es intenso, pero carece en gran medida de regulación efectiva. También se reflejan en el mercado laboral, particularmente en la agricultura, la construcción y ciertos servicios, donde la presencia de trabajadores haitianos supera con creces a otros grupos migrantes”, afirma el informe.
Este fenómeno migratorio desbordado representa un aumento en los costos de los servicios públicos, especialmente en salud y educación, en zonas con alta concentración de población migrante. Esta presión sobre el gasto público y las infraestructuras locales es significativa y requiere planificación y una respuesta estratégica de largo plazo.
Finalmente, el documento señala la disposición del Estado dominicano a cooperar con el pueblo haitiano y con la comunidad internacional en iniciativas que transformen los desafíos actuales en oportunidades y contribuyan a erradicar la crisis y la violencia existente en Haití.


