Entre flores, aplausos y cientos de simpatizantes, la activista sueca Greta Thunberg fue recibida este lunes en Grecia tras ser deportada de Israel junto a otros 170 miembros de la Flotilla Global Sumud, una coalición internacional que intentaba entregar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza.
El Ministerio de Exteriores de Israel confirmó que 171 activistas fueron expulsados hacia Grecia y Eslovaquia, entre ellos ciudadanos de Italia, Francia, Alemania, Austria, Suecia, Suiza, el Reino Unido y Estados Unidos.
Según el comunicado oficial, “todos los derechos legales de los participantes en esta maniobra publicitaria han sido y seguirán siendo plenamente respetados”, y calificó como “una campaña de noticias falsas premeditada” las denuncias de los activistas.
Las autoridades israelíes afirmaron que “el único incidente violento lo protagonizó un provocador de Hamás-Sumud, quien mordió a una miembro del personal médico de la prisión de Ketziot”.
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No obstante, Thunberg relató a su llegada a Atenas que había vivido un trato degradante y denunció la “brutalidad y crueldad” de las fuerzas israelíes. “Nunca comprenderé cómo los humanos pueden ser tan malvados. Deliberadamente hacen pasar hambre a millones de personas atrapadas bajo un asedio ilegal, continuación de décadas de opresión, apartheid y ocupación”, declaró ante la prensa internacional.
La joven activista, de 22 años, fue detenida junto a 436 activistas, periodistas y abogados cuando las fuerzas israelíes interceptaron la flotilla humanitaria que se dirigía a Gaza con alimentos, medicinas y suministros médicos. La mayoría de los arrestados continúan recluidos en la prisión de alta seguridad de Ketziot, en el desierto del Negev.
Esta es la segunda vez que Israel detiene a Thunberg por intentar romper el bloqueo impuesto a Gaza. El diario británico The Guardian informó el sábado que Thunberg y otros activistas habían denunciado abusos físicos, humillaciones psicológicas y condiciones carcelarias insalubres en una carta enviada a la Embajada sueca en Tel Aviv.
Frente a estas acusaciones, el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí negó cualquier maltrato y aseguró que “Greta Thunberg no presentó queja alguna ante las autoridades israelíes sobre estas acusaciones absurdas e infundadas”.
“Las afirmaciones sobre el maltrato de Greta Thunberg y otros detenidos de la flotilla Hamás-Sumud son mentiras descaradas. Se respetan plenamente todos los derechos legales de los detenidos”, concluyó la nota oficial.
El regreso de Thunberg a Europa ha generado una ola de apoyo entre organizaciones humanitarias y movimientos ambientalistas, que exigen la liberación de los activistas aún retenidos y el fin del bloqueo israelí sobre Gaza.
RT
Por: Itzel Olivo


