Los ministros de Defensa de la OTAN se reunirán este miércoles para analizar el refuerzo de las defensas en el flanco oriental ante las recientes incursiones rusas en el espacio aéreo aliado y para debatir nuevos mecanismos de apoyo militar a Ucrania.
El encuentro se produce tras las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de expulsar a España de la organización militar por su baja inversión en defensa, lo que ha generado inquietud dentro de la alianza.
La reunión llega en plena ola de incidentes con drones y cazas rusos que han penetrado en los espacios aéreos de Polonia, Estonia y Rumanía, además de ataques e interferencias en infraestructuras críticas de Dinamarca, Alemania y Noruega.
En respuesta, la OTAN planea reforzar su misión de defensa antiaérea para contrarrestar los drones utilizados por Rusia. Los ministros revisarán la operación “Centinela Oriental”, lanzada este verano, destinada a detectar, rastrear y neutralizar drones con una respuesta proporcional y eficiente.
Fuentes aliadas indicaron que el objetivo es evitar “matar moscas a cañonazos”, es decir, derribar drones con cazas o misiles de alto costo cuando existen opciones más adecuadas.
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La operación “Centinela Oriental”
La misión incluye el despliegue de cazas comprometidos por España, además de sensores y armas antidrones en el flanco oriental.
Mientras tanto, la OTAN mantiene su “sólida postura de disuasión y defensa” en tierra, mar y aire, a pesar de las críticas hacia la Comisión Europea, que propuso un “muro antidrones” que en Bruselas muchos consideran una idea poco realista.
Debate sobre las reglas de enfrentamiento
Las incursiones rusas han reabierto el debate sobre los protocolos de interceptación de aeronaves hostiles. Aunque no hay planes inmediatos de modificar las reglas, algunos países proponen flexibilizar las restricciones nacionales que impiden a ciertos cazas responder con rapidez.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, pidió mantener una respuesta “proporcionada” y advirtió que “derribar cada avión ruso sería una muestra de debilidad”.
“Somos mucho más fuertes que los rusos. No necesitamos derribar cada aeronave, solo aquellas que representen una amenaza”, subrayó.
Fuentes aliadas coincidieron: “No vamos a empezar a derribar cazas rusos. Nuestra postura seguirá siendo reactiva y defensiva”.
Con información de Infobae.
Por: Yari Araujo


