El Gobierno del Reino Unido anunció este miércoles lo que describió como su paquete de sanciones más contundente hasta la fecha contra Rusia, una batería de 90 medidas que incluye acciones directas contra las dos principales petroleras del país: Rosneft y Lukoil.
El Ejecutivo de Keir Starmer justificó la medida señalando que Rosneft, empresa estatal rusa, produce el 6 % del crudo mundial y casi la mitad del petróleo de Rusia, junto a Lukoil, ambas compañías exportan alrededor de 3.1 millones de barriles diarios, lo que convierte al sector energético en una de las principales fuentes de ingresos del Kremlin.
El nuevo paquete de sanciones también se extiende a cuatro terminales en China, 44 buques de la llamada “flota fantasma” y a la empresa Nayara Energy Limited, que solo en 2024 importó más de 100 millones de barriles de crudo de origen ruso. Además, las medidas incluyen la prohibición de importaciones de productos refinados derivados del petróleo ruso hacia terceros países.
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La ministra de Exteriores británica, Yvette Cooper, subrayó la necesidad de “intensificar la presión” sobre el presidente ruso, Vladímir Putin, para que “abandone su guerra fallida de conquista y se tome en serio la paz”.
“Incluso con su economía de guerra tambaleándose, su población sufriendo y su Ejército soportando pérdidas impensables, sigue enviando drones y misiles contra civiles inocentes”, lamentó Cooper.
Por su parte, la ministra de Finanzas, Rachel Reeves, destacó la importancia de enviar una “señal clara” al mercado global y dejar el petróleo ruso fuera del comercio internacional.
“Estamos enviando una señal clara: el petróleo ruso está fuera del mercado. A medida que la agresión de Putin se intensifica, elevamos nuestra respuesta”, expresó Reeves.
El Ministerio de Asuntos Exteriores británico (Foreign Office) explicó en un comunicado que esta acción demuestra la determinación del Gobierno laborista de “cortar las fuentes de ingresos” de Putin, “apuntando a las empresas rusas y a sus facilitadores globales”.
Según el Foreign Office, el objetivo central del paquete afecta directamente a Rosneft y Lukoil, responsables conjuntas de más de tres millones de barriles diarios. Rosneft, de manera individual, produce casi la mitad del petróleo ruso y mantiene una amplia red de exportación internacional.
Las sanciones fueron anunciadas en paralelo a la ‘Semana de la Energía Rusa’, organizada por Putin en Moscú, y a la visita de Rachel Reeves a Washington para las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI), donde participará en una mesa redonda sobre Ucrania junto a ministros del G7.
El anuncio coincide además con la publicación de un informe de la Oficina de Implementación de Sanciones Financieras del Reino Unido (OFSI), que reveló que las sanciones impuestas desde febrero de 2022 han permitido congelar activos rusos por un valor de 28.700 millones de libras, equivalentes a unos 33.000 millones de euros.
Cooper afirmó ante el Parlamento que las medidas representan “un paso más hacia una paz justa y duradera en Ucrania y hacia un Reino Unido más seguro”.
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