La ciudad amazónica de Belém se prepara para recibir a más de 197 mandatarios y 50,000 delegados en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), que se celebrará del 10 al 21 de noviembre de 2025, donde la transición ecológica, el rol de los bosques tropicales y el financiamiento climático serán los temas centrales del encuentro.
Ubicada en el corazón del mayor bosque tropical del planeta, Belém simboliza la urgencia de proteger los ecosistemas más frágiles. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva busca “discutir la Amazonía en la Amazonía”, posicionando a Brasil como líder en la acción climática global.
El país aspira a mostrar avances en reducción de la deforestación y promover políticas que involucren a comunidades locales, pueblos indígenas y sectores productivos.
Tres pilares de la presidencia brasileña
El asesor ambiental Augusto Carrera detalló que la presidencia de Brasil en la COP30 se basa en tres ejes que spn la implementación, para pasar de los compromisos a la acción, la inclusión, dando voz a jóvenes, comunidades y gobiernos locales y la innovación, con tecnologías que impulsen un desarrollo sostenible.
Balance del Acuerdo de París
La COP30 marcará los 10 años del Acuerdo de París, un pacto que busca limitar el calentamiento global a 1,5 °C. Sin embargo, las proyecciones actuales estiman un aumento de entre 2,1 °C y 2,6 °C.
Expertos advierten que el mundo está lejos de cumplir sus metas, por lo que esta cumbre será clave para revisar los compromisos nacionales (NDC) y exigir mayor ambición.
Seis temas clave de negociación
Brasil propuso seis ejes que guiarán las discusiones en Belém:
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Transición energética justa
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Gestión sostenible de bosques y océanos
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Transformación agrícola
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Resiliencia urbana
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Desarrollo humano inclusivo
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Financiamiento climático
El financiamiento será uno de los puntos más polémicos. Los países desarrollados aún no cumplen su promesa de 100,000 millones de dólares anuales. Brasil propone elevar ese monto a 1.3 billones de dólares para apoyar una transición justa.
El Fondo Bosques Tropicales para Siempre
Una de las principales iniciativas será el Fondo Bosques Tropicales para Siempre (TFFF), destinado a recompensar económicamente a los países que mantengan sus selvas en pie.
El fondo busca garantizar ingresos sostenibles incluso con deforestación cero. Brasil aportará 1,000 millones de dólares y espera sumar contribuciones internacionales durante la cumbre.
Pueblos indígenas y derechos de la selva
La COP30 también destacará el papel de los pueblos originarios como guardianes de la biodiversidad. Se debatirá el reconocimiento de la selva como sujeto de derechos, lo que implicaría una nueva visión legal y ética sobre la naturaleza.
El Convenio 169 de la OIT asegura la consulta previa y participación activa de las comunidades indígenas en las decisiones ambientales.
El impulso hacia la transición energética
Brasil buscará un acuerdo para cuadruplicar la producción de biocombustibles hacia 2035, mientras la Unión Europea llega con la meta de reducir un 90 % sus emisiones para 2040. Organizaciones ambientales exigen medidas más vinculantes para garantizar resultados concretos.
Un punto de inflexión para la acción climática
El presidente de la COP30, André Corrêa do Lago, resumió el objetivo del encuentro:
“Ahora es el momento de dejar atrás la inercia.”
Belém será más que una sede: será un símbolo de lo que está en juego. La Amazonía, pulmón del planeta, se convierte en escenario y protagonista de una negociación decisiva. De esta cumbre depende si el mundo avanza hacia una acción climática real o repite promesas sin cumplir.
Con información de Infobae.
Por: Yari Araujo


