Anoche, Cristiano Ronaldo protagonizó un momento inesperado… y muy glamoroso. El astro portugués asistió a una exclusiva cena de gala en la Casa Blanca, organizada por Donald Trump para recibir al príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman.
En la elegante velada también estuvieron poderosas figuras como Elon Musk, el CEO de Apple Tim Cook y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
Trump no perdió la oportunidad para elogiar a Ronaldo durante su discurso, revelando con orgullo que su hijo Barron es un gran fan. “Pude presentarle a Cristiano, dijo el presidente, agregando: «y creo que ahora me respeta un poco más por eso.”
El popular cantante aprovechó para dedicar un mensaje inspirador en su Instagram: “Estoy listo para hacer mi parte mientras inspiramos a nuevas generaciones para construir un futuro definido por el coraje, la responsabilidad y la paz duradera.”

Este evento marca el regreso de Ronaldo a Estados Unidos después de más de una década, y su papel es más que simbólico: representa no solo al deporte, sino también los puentes entre Arabia Saudí, EE.UU. y el mundo del fútbol.



