Por: Luis Cruz Jr.-
Una niña con una cruz va a caballo sobre los hombros de su padre. Llevan miradas decididas, visten de negro y, con otras cruces y carteles, avanzan junto a muchos otros, en señal de duelo y resistencia.
El grupo agita un altoparlante por medio del cual denuncian y condenan los atropellos y desmanes que sufren bajo la administración del ingeniero Julio César Estévez, en un batey de Montecristi. Son víctimas de un violento desalojo. A través del equipo hacen un llamado al pueblo a unirse para evitar que más familias queden sin hogar.
De esta manera, comunitarios y dirigentes populares marcharon por la carretera principal que conecta los bateyes del Proyecto Agrario La Cruz de Manzanillo, en protesta cerrada contra los abusos que padecen a manos, supuestamente, de la empresa estatal que administra el proyecto.
“Exigimos mayor inversión y acciones reales a favor de la gente. No buscamos confrontación, solo que se respete el derecho de las familias”, expresan mientras caminan en forma de peregrinación.
Las jornadas de protesta, iniciadas este viernes 26 de noviembre, continuarán hasta el próximo viernes. El recorrido parte desde el batey Walterio —donde recientemente varias viviendas fueron derribadas— hasta el puente de Palo Verde.
Entre los reclamos figuran:
-La reactivación del arado de los conucos de los antiguos trabajadores, cuya producción se ha desplomado.
-El cese de los derribos de casas mejoradas con esfuerzo propio de las familias.
-El fin de lo que describen como represión policial ordenada por la administración actual.
La manifestación fue acompañada de cerca por miembros de la Policía Nacional, aunque no se registraron detenciones durante el desarrollo de la jornada.


