El presidente ruso, Vladímir Putin, viajará este jueves a la India con una agenda cargada de acuerdos energéticos y militares para su aliado Narendra Modi, en una visita seguida de cerca por la Casa Blanca, que ha advertido a Nueva Delhi sobre eventuales nuevos aranceles por sus vínculos comerciales con el Kremlin.
“Comprendemos que hay presión sobre la India, pero no podemos interferir en sus relaciones con Estados Unidos”, declaró el portavoz presidencial Dmitri Peskov antes del viaje.
Para el Kremlin, el encuentro es de vital importancia, ya que la India es su principal compradora de armamento y de petróleo transportado por vía marítima. Ambas exportaciones se han visto afectadas por las sanciones de EE. UU. contra las petroleras rusas Rosneft y Lukoil.
“En Moscú y Nueva Delhi le damos una gran importancia a esta visita. Esperamos que fortalezca nuestras relaciones amistosas”, expresó Yuri Ushakov, asesor de política internacional del Kremlin.
Washington teme que Modi se acerque aún más al eje que Putin y el presidente chino Xi Jinping mostraron en septiembre como alternativa a Occidente.
Peskov confirmó que la venta de armamento ruso será uno de los puntos centrales de la agenda. La delegación rusa —que incluye al ministro de Defensa y al director de Rosoboronexport— discutirá la venta de sistemas antiaéreos S-400 y cazas de quinta generación Su-57.
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La India ya adquirió en 2018 un lote de S-400 por 5.000 millones de dólares, y la mayoría de sus aviones de combate son de fabricación rusa, como los Su-30.
Moscú busca compensar la caída en sus exportaciones energéticas con un aumento en la venta de armas, un sector que hace diez años representaba dos tercios del total de importaciones indias, pero hoy apenas constituye un tercio.
Putin viajará acompañado de los directivos de Rosneft y Gazprom Neft, aunque no está claro cómo planea Rusia frenar la caída de las importaciones de crudo por parte de la India.
Antes de las sanciones de EE. UU., las refinerías indias Jamnagar y Vadinar elevaron sus compras y superaron los 1,7 millones de barriles, según la consultora Vortexa.
Pero para diciembre, la firma Kpler anticipa una fuerte reducción, lo que podría facilitar un acuerdo comercial entre India y Estados Unidos.
El presidente estadounidense Donald Trump aseguró que Modi le prometió reducir o detener las compras de petróleo ruso, un ingreso crucial para la campaña militar del Kremlin en Ucrania.
No obstante, la llamada “flota fantasma” de petroleros rusos sigue operando para evadir sanciones y mantener activas las exportaciones.
Rusia propondrá mecanismos para que la India pueda proteger sus intercambios comerciales frente a sanciones de terceros países, con el objetivo de elevar el comercio bilateral de los actuales 63.600 millones a 100.000 millones de dólares, la mitad del volumen entre Rusia y China.
“Estamos dispuestos a desarrollar nuestras relaciones tanto como la India lo permita”, señaló Peskov, aunque reconoció la necesidad de corregir el desequilibrio comercial actual, favorable a Moscú.
Putin y Modi encabezarán la firma de 15 acuerdos y otros 10 documentos durante la 23.ª Cumbre Anual India-Rusia, que incluirá una declaración conjunta y un plan de cooperación económica hasta 2030.
Ambas naciones firmarán un memorando de cooperación espacial y dialogarán sobre:
- Producción de motores aeronáuticos
- Transferencia de tecnología nuclear para reactores pequeños
- Construcción de astilleros en Bombay y Chennai
También se firmará un acuerdo migratorio, debido a que decenas de miles de indios han recibido permisos de trabajo este año, lo que ha generado tensiones laborales con países del espacio postsoviético.
Putin y Modi participarán además en el lanzamiento del canal RT India, y el mandatario ruso visitará el memorial de Mahatma Gandhi.
En cuanto al conflicto en Ucrania, la India ha sido más firme que China en pedir a Rusia un cese de hostilidades y una salida negociada.
EFE


