El exjefe de la Inteligencia militar de Venezuela, Hugo “El Pollo” Carvajal, y una de las figuras más influyentes del chavismo durante dos décadas, entregó este miércoles al presidente estadounidense Donald Trump un documento en el que expone con detalle cómo funcionaba, según él, el aparato criminal del régimen de Nicolás Maduro.
En el texto, al que tuvo acceso ABC, Carvajal describe operaciones de narcotráfico, redes de espionaje, acuerdos con potencias extranjeras y la supuesta infiltración de agentes y políticos en Estados Unidos y otros países. También asegura que posee información que involucra a altos exfuncionarios del Gobierno español.
El documento es considerado la confesión más completa ofrecida hasta ahora por un ex alto mando venezolano.
¿Quién es Hugo “El Pollo” Carvajal?
Para comprender la magnitud de sus revelaciones, es clave saber quién es Carvajal:
- Exjefe de la Dirección de Contrainteligencia Militar (2004–2011), uno de los cargos más poderosos del Estado venezolano.
- Hombre de confianza de Hugo Chávez y figura central en la estructura de seguridad del régimen.
- Considerado por EE.UU. como pieza clave del “Cártel de los Soles”, una red de militares y políticos acusados de traficar cocaína hacia Norteamérica.
- En 2019 huyó a España, donde permaneció prófugo hasta su arresto en 2021.
- Fue extraditado a EE.UU. en 2022 y está acusado de narcotráfico, conspiración y apoyo a grupos criminales como las FARC.
- En junio de 2024 se declaró culpable, lo que implica que podría pasar el resto de su vida en prisión.
Su posición durante años dentro del aparato militar y de inteligencia del chavismo le otorgó acceso directo a operaciones secretas, comunicaciones estratégicas y relaciones internacionales que ahora afirma estar dispuesto a revelar.
En su escrito, Carvajal asegura que el régimen venezolano:
- Envió espías a Estados Unidos durante 20 años, algunos disfrazados de opositores.
- Operó redes de Inteligencia en bases navales estadounidenses con apoyo de Cuba.
- Sostuvo operaciones encubiertas coordinadas con Rusia, incluyendo propuestas para intervenir cables submarinos.
- Mantuvo relaciones con diplomáticos estadounidenses que, según él, ayudaron indirectamente a sostener a Chávez y Maduro en el poder.
Afirma que muchos de los infiltrados “hoy son políticos o funcionarios”, y que está dispuesto a entregar sus identidades.
Fuentes cercanas al caso explican que Carvajal ha ofrecido información sobre supuestas redes de corrupción relacionadas con exfuncionarios españoles vinculados al chavismo. Ese material podría llegar a la Fiscalía estadounidense en cualquier momento.
Según Carvajal:
- El régimen venezolano movió toneladas de cocaína hacia EE.UU. mediante rutas diseñadas para inundar ciudades norteamericanas.
- La Inteligencia venezolana actuó coordinadamente con Rusia, China y Cuba para obtener información sensible.
- Parte de esos operativos “sigue activa” hoy.
- Smartmatic, empresa creada en Venezuela y contratada en procesos electorales de varios países, nació —según él— como herramienta del chavismo para manipular elecciones.
Asegura que el sistema “podía ser alterado” y que su tecnología fue exportada a otros países, incluido Estados Unidos.
Aunque Carvajal ya se declaró culpable, aún no ha sido interrogado por el Departamento de Justicia ni por los servicios de inteligencia de EE.UU.
Su comparecencia será crucial para determinar qué parte de sus afirmaciones puede ser corroborada.
La próxima audiencia del caso fue fijada para el 23 de febrero de 2026, cuando un juez en Nueva York evaluará pruebas, implicados y testimonios.
Carvajal afirma que el régimen venezolano:
“No es simplemente hostil; está en guerra con ustedes”.
Dice que utiliza:
- Drogas
- Bandas criminales
- Espionaje
- Manipulación electoral
como armas contra Estados Unidos.
Estas revelaciones llegan en un momento de creciente tensión en el Caribe, con el portaaviones USS Gerald R. Ford desplegado en la región y Trump señalando que estudia ataques dentro de Venezuela.
Según fuentes oficiales estadounidenses, en al menos 20 operaciones contra embarcaciones vinculadas al aparato de seguridad venezolano, han muerto unas 80 personas.


