Por Raúl Germán Bautista.- Los daños al caudal del río Haina-Manoguayabo persisten a lo largo de toda su extensión sin que, hasta el momento, ninguna autoridad logre detenerlos, según denuncian comunitarios de la zona.
Nuevamente, transeúntes del paso Santo Domingo Oeste-Quita Sueño han creado un gran vertedero improvisado a orillas del río, agravando aún más este desastre ambiental que afecta a comunidades cercanas.
N Digital se ha hecho eco de este crimen ambiental y ha publicado en reiteradas ocasiones las denuncias formuladas, principalmente, por la Asociación de Juntas de Vecinos Zona en Expansión y por ciudadanos preocupados por el deterioro del afluente.
Hasta ahora, las autoridades no han logrado implementar una estrategia efectiva que permita solucionar el problema ni sancionar a quienes lanzan desechos sólidos en ese punto crítico.
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Quien observa la actual podredumbre del río apenas lo reconoce. Don Luis, residente de Manoguayabo, recuerda: “Hace 70 años el río Haina era cristalino. Hoy está contaminado por industrias, basureros y el abandono estatal. Todo esto termina afectando también el mar Caribe”.
RIESGOS AMBIENTALES Y DE SALUD
Los desechos acumulados en este vertedero contienen altos niveles de bisfenol A (BPA), un compuesto químico utilizado en plásticos que, al exponerse al sol y entrar en contacto con el agua, genera contaminación inmediata. El riesgo de intoxicación y deterioro ambiental es elevado, especialmente para las comunidades asentadas en las riberas.
Durante años, el río Haina-Manoguayabo fue un importante espacio de recreación conocido como “la piscina de Santo Domingo”, visitado por personas de distintas localidades.
Sus aguas nacen en Villa Altagracia, recorren Los Alcarrizos y Manoguayabo, y desembocan en los Bajos de Haina.
Hoy, el río ha sido transformado en un espacio para la cría de cerdos, el vertido de aguas cloacales e industriales y un vertedero donde se depositan residuos no gestionados por las alcaldías responsables de administrar los 564.15 kilómetros cuadrados de su cuenca. Esta basura termina inundando el cauce cada vez que se producen lluvias.


