Excavadoras israelíes derribaron este lunes un edificio de cuatro pisos en Jerusalén Este, una acción que dejó a decenas de palestinos sin vivienda y que, según activistas, constituye la mayor demolición registrada en esta zona en lo que va de año.
La gobernación de Jerusalén, dependiente de la Autoridad Palestina, sostuvo en un comunicado que la destrucción del inmueble “forma parte de una política sistemática destinada a desplazar por la fuerza a los residentes palestinos y vaciar la ciudad de sus habitantes”.
El edificio, ubicado en el barrio de Silwan, una zona de Jerusalén Este anexada por Israel y cercana a la Ciudad Vieja, contaba con decenas de apartamentos y albergaba a cerca de 100 personas, “La demolición es una tragedia para todos los residentes”, declaró Eid Shawar, uno de los vecinos afectados.
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“Derribaron la puerta mientras yo estaba durmiendo y nos dijeron que solamente podíamos vestirnos y tomar los documentos esenciales”, relató Shawar, padre de cinco hijos, quien indicó que su familia tendrá que pasar la noche en su vehículo.
La demolición se suma a una serie de viviendas palestinas destruidas por las autoridades israelíes, que argumentan que estas construcciones carecían de los permisos requeridos. Activistas señalaron que el edificio estaba levantado en un terreno privado perteneciente a palestinos, pero contaba con una orden de demolición por no disponer de autorización oficial.
Durante la jornada del lunes, las excavadoras continuaron trabajando en el lugar ante la presencia de los residentes desalojados, quienes observaron cómo sus pertenencias quedaban esparcidas en la vía pública, según constató un periodista.
Organizaciones locales denuncian que los palestinos enfrentan múltiples obstáculos para obtener permisos de construcción debido a las políticas restrictivas de Israel, una situación que alimenta las tensiones en Jerusalén Este y en el resto de Cisjordania.


