El Departamento de Justicia de Estados Unidos volvió a colocar nuevas transcripciones que ponen bajo el foco a Ghislaine Maxwell y que revelan su papel en la red de abusos sexuales del financiero Jeffrey Epstein.
Los documentos detallan cómo Maxwell habría manipulado y “preparado” a adolescentes y mujeres para Epstein durante la década de 1990 y principios de los 2000.
Mientras tanto, la defensa de Maxwell busca su liberación alegando supuestas irregularidades en su juicio, no obstante las víctimas temen cualquier intento de beneficio legal a su favor.
Maxwell presenta hábeas corpus
Hace dos semanas, mientras el Departamento de Justicia se preparaba para comenzar a publicar los conocidos comúnmente como archivos Epstein, Maxwell presentó una petición de hábeas corpus, pidiendo a un juez federal que la liberara con el argumento de que había surgido “nueva evidencia sustancial” que demostraba que las violaciones constitucionales arruinaron su juicio.
Maxwell alegó que se ocultó información exculpatoria y que los testigos mintieron en sus declaraciones. Presentó la petición por su cuenta, sin la asistencia de un abogado.
Esta semana, el juez Paul A. Engelmayer reprendió a Maxwell por no eliminar los nombres de las víctimas y demás información identificatoria de sus documentos judiciales. Exigió que los documentos futuros se mantengan confidenciales y fuera del alcance del público hasta que se hayan revisado y censurado para proteger la identidad de las víctimas.
Las víctimas temen que Maxwell sea indultada
La acusadora de Epstein, Danielle Bensky, afirmó que la divulgación de los registros solo ha acentuado la atención sobre los crímenes de Maxwell entre sus víctimas. Bensky afirmó que ha participado en conversaciones diarias con unas dos docenas de víctimas más, lo que deja claro que Maxwell “es una criminal que estuvo completamente involucrada en actos sexuales”.
“He oído cosas que te hielan la sangre. Anoche hablé con una sobreviviente que dijo que ella era la titiritera”, dijo Bensky.
Bensky afirmó haber sido abusada sexualmente por Epstein hace dos décadas. Aseguró que Maxwell nunca la abusó personalmente.
Archivos retrasados y con gran cantidad de textos redactados
Las transcripciones del gran jurado que derivaron en la acusación de Ghislaine Maxwell fueron publicadas en cumplimiento de la Ley de Transparencia de Archivos Epstein, aunque el Departamento de Justicia admitió que no pudo cumplir el plazo fijado por el Congreso debido al proceso de ocultar datos de víctimas.
La entidad informó que aún podrían tardar semanas en completar la divulgación, tras hallar más de un millón de documentos adicionales. Varios expedientes iniciales aparecieron con fuertes tachaduras e incluso un documento de 119 páginas fue totalmente censurado, aunque luego se emitieron versiones revisadas.
Un agente del FBI testifica que Maxwell manipuló a una joven
El testimonio de un agente del FBI ante el gran jurado, que describe entrevistas realizadas a víctimas de Epstein, anticipó el testimonio en el juicio un año después de cuatro mujeres que describieron el papel de Maxwell en sus abusos sexuales entre 1994 y 2004.
El agente contó el caso de una mujer que describió haber conocido a Maxwell y Epstein cuando tenía 14 años y asistía a un campamento de arte de verano en Michigan en 1994. Los registros de vuelo mostraron que Epstein y Maxwell fueron a la escuela que patrocinaba el campamento porque Epstein era donante.
Según el agente, cuyo nombre fue omitido de la transcripción, la joven tuvo un encuentro casual con Epstein y Maxwell un día. Tras enterarse de que la joven era de Palm Beach, Florida, Epstein mencionó que a veces otorgaba becas a estudiantes y que le pidieron su número de teléfono, según el agente.
Una vez en casa, la niña visitó la propiedad de Epstein con su madre para tomar té y la madre quedó impresionada cuando Epstein dijo que ofrecía becas, lo suficiente como para que la madre dijera que Epstein era como un “padrino”, dijo el agente.
El agente dijo que la niña comenzó a ir regularmente a la propiedad mientras Epstein y Maxwell la “preparaban” con regalos y viajes al cine, y Epstein comenzó a pagar lecciones de canto y a darle dinero que, según él, debía darle a su madre con dificultades.


