El Gobierno de Arabia Saudí declaró este martes que las acciones de Emiratos Árabes Unidos (EAU) en Yemen, al impulsar la ofensiva militar de los separatistas del Consejo de Transición del Sur (CTS), constituyen una «amenaza para la seguridad nacional del Reino» y para la estabilidad regional.
Según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores saudí, difundido por la agencia oficial SPA, estas amenazas a su seguridad «constituyen una línea roja» y, por tanto, el reino no dudará en tomar todas las medidas necesarias para afrontarlas y neutralizarlas.
En este contexto, Riad subrayó la importancia de que EAU «responda a la solicitud de la República del Yemen de retirar sus fuerzas militares del país en un plazo de 24 horas, así como de suspender cualquier apoyo militar o financiero a cualquier parte en el Yemen.
Te puede interesar leer: El desierto de Arabia Saudita cubierto de nieve después de una tormenta invernal
El mensaje saudí, de tono duro y con acusaciones directas a las acciones emiratíes, calificadas de «extremadamente peligrosas», se produce después de que la coalición militar liderada por Riad atacara esta mañana en el puerto yemení de Mukalla un cargamento de material militar vinculado a EAU y destinado a los secesionistas del CTS.
En la misma nota, el Gobierno saudí expresó su deseo de «que prevalezca la prudencia y se prioricen los principios de hermandad, buena vecindad y las estrechas relaciones que unen a los países del Consejo de Cooperación del Golfo», y confió en que «EAU adopte las medidas necesarias para preservar las relaciones bilaterales entre ambos países hermanos, que el Reino desea fortalecer».
«La cuestión del Sur (de Yemen) es un asunto justo con dimensiones históricas y sociales, y la única manera de abordarla es mediante el diálogo en el marco de una solución política integral para Yemen, en la que participen todos los grupos yemeníes, incluido el Consejo de Transición Sureño», añadió el comunicado.
El ataque de la coalición se dirigió contra un cargamento de armas, vehículos de combate y equipamiento militar que llegó a Yemen procedente de Emiratos Árabes Unidos, según denunció el Gobierno yemení reconocido internacionalmente.
El grupo secesionista CTS lanzó a principios de diciembre una ofensiva relámpago en el este de Yemen que culminó con el control de dos provincias fronterizas con Omán y Arabia Saudí, una situación que profundiza aún más el colapso del país.
Esta ofensiva provocó que la coalición militar liderada por Riad —y de la que también forma parte EAU—, creada originalmente para combatir a los rebeldes hutíes, lanzara el pasado viernes ataques de advertencia contra posiciones del CTS en la provincia de Hadramut, rica en petróleo, un hecho inusual en el conflicto que sacude al país desde hace más de una década.
El Yemen del Sur fue un Estado independiente entre 1967 y 1990, una etapa histórica que el CTS pretende reavivar con la proclamación de un nuevo Estado.
Por su parte, el Gobierno de Emiratos Árabes Unidos rechazó y condenó las acusaciones e «inexactitudes» emitidas por Arabia Saudí sobre su papel en el conflicto yemení.
Emiratos expresó su «profundo pesar por la declaración emitida por el hermano reino de Arabia Saudí y por las inexactitudes fundamentales sobre el papel de EAU en los acontecimientos actuales en la República del Yemen», señaló el Ministerio de Exteriores emiratí en un extenso comunicado difundido por la agencia oficial WAM.
Asimismo, rechazó «categóricamente cualquier intento de implicar su nombre en las tensiones entre las partes yemeníes» y condenó las acusaciones de que haya «presionado u ordenado a alguna de las partes yemeníes llevar a cabo operaciones militares que amenazan la seguridad» de Arabia Saudí.


