El líder opositor venezolano Edmundo González Urrutia afirmó que la captura de Nicolás Maduro marca “un punto de inflexión” en la historia reciente de Venezuela, pero advirtió que no es suficiente para iniciar una transición democrática real sin la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos y el respeto pleno a la voluntad popular expresada el 28 de julio de 2024.
En un video difundido en sus redes sociales, González Urrutia sostuvo que la salida de Maduro del país y su sometimiento a la justicia configuran un nuevo escenario político, aunque subrayó que aún persisten tareas fundamentales para la reconstrucción nacional.
“La normalización real del país solo será posible cuando se libere a todos los venezolanos privados de libertad por razones políticas, verdaderos rehenes de un sistema de persecución”, expresó.
El dirigente recalcó que ninguna transición democrática es viable mientras exista un solo ciudadano encarcelado injustamente, ya sea civil o militar, por pensar distinto, exigir derechos o cumplir con su deber constitucional.
Llamado a la Fuerza Armada y al Estado de derecho
González Urrutia hizo un llamado directo a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y a los cuerpos de seguridad del Estado, recordándoles que su lealtad debe estar alineada con la Constitución, el pueblo y la República, tal como establece el artículo 5 de la Carta Magna.
“Nuestra legitimidad proviene del mandato popular y del respaldo claro de millones de venezolanos”, afirmó, al tiempo que garantizó que ese respaldo “jamás será traicionado”.
El líder opositor insistió en que la transición debe construirse con firmeza, respeto institucional y unidad nacional, y advirtió que el país necesita verdad, justicia y reconciliación, pero “sin impunidad”.
“Venezuela merece un futuro con derechos y esperanza”
En su mensaje, González Urrutia reiteró su compromiso con la lealtad al pueblo, la libertad y el Estado de derecho, y aseguró que esos principios serán la base de la reconstrucción del país.
“Venezuela necesita unidad para reconstruirse, para sanar y para garantizar que nunca más el poder sea usado contra su propio pueblo”, concluyó.


