Santo Domingo.- El Gobierno dominicano reafirmó ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) que no reconoce un régimen de facto en Venezuela y reiteró su llamado a una transición democrática, al considerar ilegítima la proclamación presidencial de Nicolás Maduro tras las elecciones del 28 de julio de 2024.
En coherencia con la postura asumida tras los comicios venezolanos, República Dominicana sostuvo que, al no haberse publicado las actas electorales, no puede otorgarse legitimidad a un gobierno que intenta perpetuarse al margen de la voluntad popular. “República Dominicana no convalida hechos consumados”.
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La posición fue presentada de manera virtual por el viceministro de Política Exterior Bilateral, Francisco Caraballo, en representación del canciller Roberto Álvarez, durante la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA celebrada este martes para abordar la situación en Venezuela.
“Ahora bien, y esto es esencial, tampoco podemos aprobar que se siga poniendo en riesgo la paz social ni la integridad del pueblo venezolano. En este momento identificamos dos prioridades inmediatas: primero, la preservación del funcionamiento básico de las instituciones del Estado y, segundo, la construcción gradual de una hoja de ruta seria, realista y cuidadosamente planificada que apoye una transición democrática”.
Caraballo agregó que dicha transición debe enmarcarse, sin ambigüedades, en los principios fundamentales del orden internacional: la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de las controversias. Señaló que estos principios, consagrados en la Carta de la OEA, el Pacto de Bogotá y la Carta Democrática Interamericana, deben reflejarse en cualquier salida a la crisis venezolana.
El diplomático advirtió que la coyuntura actual es especialmente delicada y peligrosa, por lo que exige de los Estados del hemisferio un ejercicio de máxima responsabilidad colectiva, a fin de evitar una escalada indeseable, proteger a la población venezolana y preservar la estabilidad regional.
A la luz de los acontecimientos recientes, sostuvo Caraballo, la OEA debe mantenerse unida y acordar una fórmula eficaz de acompañamiento al pueblo venezolano que contribuya a restablecer la confianza en las instituciones interamericanas.


