Miles de personas se reunieron este domingo en las afueras del estadio El Campín de Bogotá para rendir homenaje al cantante colombiano Yeison Jiménez, fallecido el sábado en un accidente aéreo junto a cinco personas más. El acto espontáneo se convirtió en una celebración de su vida y su música, con cantos, aplausos y velas encendidas.
Desde primeras horas de la tarde, los seguidores hicieron largas filas alrededor del estadio para acceder a un espacio protegido donde se proyectaron en pantallas grandes actuaciones pasadas del artista. Los asistentes, muchos con sombrero y poncho tradicionales, portaban globos y ramos de flores blancas, y corearon sus canciones mientras el sol caía sobre la ciudad.
Jiménez, de 34 años y originario de Manzanares, Caldas, se convirtió en una de las figuras más representativas de la música popular colombiana. De origen humilde, trabajó en Corabastos durante su infancia y, además de su carrera musical, impulsó una fundación que apoyaba a comunidades vulnerables, especialmente niños y jóvenes.
El homenaje contó con la participación de artistas emergentes y jóvenes cantantes que compartieron escenario con él, quienes interpretaron algunas de sus canciones en señal de gratitud. Cuatro altares con fotografías, coronas florales y velas fueron colocados en las entradas del estadio, mientras los seguidores recordaban su cercanía y su legado, según declaraciones de Óscar Sánchez, representante del club de fans.
El accidente que terminó con la vida de Jiménez ocurrió el sábado cuando la avioneta particular en la que viajaba se estrelló al despegar del aeropuerto de Paipa, Boyacá. La Fiscalía General abrió una indagación sobre el siniestro. Además del cantante, murieron su mánager, fotógrafo, otros integrantes del equipo de trabajo y el piloto. La despedida en El Campín recordó a los seguidores la pasión y el vínculo que el artista mantuvo con su público hasta el final.


