Pegar un tema es el sueño de todo artista. Sin embargo, cuando ese éxito llega siendo instrumentista o bailarín dentro de una orquesta, la satisfacción es doble.
Las orquestas merengueras tenen varios instrumentistas que lograron trascender gracias a la pegada de un tema que, en muchos casos, nació como un desahogo creativo y terminó marcando época.
Esto ocurrió con el bajista Luis Rosario (Los Hermanos Rosario), el saxofonista David Santana (Orquesta de Wilfrido Vargas) los bailarines Martín Martínez (La Patrulla 15) y Raffy Peralta (Orquesta de Fernando Villalona).
Mientras que otros instrumentistas trascendieron tras pegar un tema y lograron fama, éxito y agrupaciones propias. Tales como son: Diomedes Núñez (Los Hijos del Rey), Joan Minaya (La Artillería), Charlie Espinal, Luis Mariano y Henry Hierro con la orquesta de Wilfrido Wilfrido Vargas.
En el caso de Bonny Cepeda, el maestro decidió interpretar el tema “La asesina”, tras ponerle la voz guía, en el estudio de grabación, y logró tanto éxito que se convirtió en el vocalista principal de su propia agrupación, resolviendo los inconvenientes sufridos con las partidas de cantantes de la talla de Carlos Manuel (El Zafiro), Cardos David y Henry Castro.
Las grandes orquestas del merengue sirvieron como plataforma para talentos que, sin ser vocalistas principales, dejaron huellas imborrables en la historia musical del país.
Luis Rosario y el coro que se volvió legendario
Los Hermanos Rosario no pueden cerrar una presentación sin interpretar “A mí me gusta”. El tema debe gran parte de su contagio al coro inconfundible de Luis Rosario, bajista de la agrupación. Su intervención vocal se convirtió en uno de los momentos más esperados por el público y en un sello del merengue moderno.
Martín Martínez y la voz desde el baile
Martín Martínez, también llamado “Michael Jackson”, fue uno de los bailarines más populares de Jossie Esteban y la Patrulla 15. Su voz quedó inmortalizada en el tema “Tengo el corazón contento”, convirtiéndolo en uno de los bailarines-cantantes más recordados del merengue.
Raffy Peralta y un masaje musical inolvidable
“El masaje” es uno de los temas más icónicos de la orquesta de Fernando Villalona. Aunque muchos se confunden y atribuyen la interpretación al Mayimbe, la voz principal corresponde a Raffy Peralta, coreógrafo y corista que acompañó a Villalona durante décadas.
David Santana y el personaje africano
David Santana se destacó como saxofonista en la orquesta de Wilfrido Vargas. Su talento trascendió al interpretar la voz del africano en el tema “El africano”, uno de los personajes más memorables del merengue.
Además, Santana fue creador del coro “Kuliki taka ti”, popularizado posteriormente por Toño Rosario, consolidando su influencia musical.
INSTRUMENTISTAS QUE USARON UN ÉXITO COMO TRAMPOLÍN
Para algunos músicos, pegar un tema dentro de una orquesta fue el impulso necesario para formar sus propias agrupaciones y liderar nuevos proyectos.
Diomedes Núñez y el paso al frente
Diomedes Núñez pasó de trompetista a cantante con el tema “Las estrellas brillarán”, grabado con Los Hijos del Rey.
El éxito fue inmediato y le abrió puertas en orquestas de prestigio como la de Dioni Fernández y Ramón Orlando, antes de fundar el Grupo Mío.
Charlie Espinal y el piano que cantó
Charlie Espinal, pianista de la orquesta de Wilfrido Vargas, tuvo su oportunidad con el tema “Charo”.
La pegada le permitió formar su propia agrupación y lograr nuevos éxitos como “De calle”.
Henry Hierro y la evolución musical
Henry Hierro inició como bajista en la orquesta de Wilfrido Vargas. Su debut vocal llegó con “Palé palé”.
Más adelante, se consolidó como pianista y fundador de La Gran Manzana y La Banda Hierro, marcando una etapa importante del merengue.
Luis Mariano Lantigua: La calambrina
Luis Mariano Lantigua comenzó interpretando el jocoso merengue “El gallo”, cuando se desempeñaba como pianista de Wilfrido Vargas.
Esa participación fue clave para iniciar su carrera como cantante y luego formar su propia orquesta, con éxitos como “La calambrina”.
Joan Minaya y el liderazgo musical
Joan Minaya era director musical de La Artillería. Tras grabar “A sobar el pompo”, decidió formar su propia orquesta, logrando notoriedad con temas como “El borrachito” y “El pero de Juana”.
Estos instrumentistas de orquestas demuestran que el talento siempre encuentra su espacio cuando se combina con oportunidad, disciplina y visión artística.
Un solo tema puede cambiar el rumbo de una carrera y convertir a un músico secundario en protagonista de la historia musical.
La música dominicana está llena de historias donde un instrumento, un coro o una frase bastaron para crear leyendas.
Los instrumentistas que pegaron un tema no solo alcanzaron reconocimiento, sino que enriquecieron el legado del merengue, demostrando que el éxito también nace desde los lados del escenario.


