Tres cardenales católicos de Estados Unidos instaron este lunes a la administración del expresidente Donald Trump a utilizar una brújula moral en la formulación de su política exterior, afirmaron que acciones como el uso de la fuerza militar en Venezuela, las amenazas de adquirir Groenlandia y los recortes en la ayuda exterior pueden causar más sufrimiento que paz.
La declaración conjunta fue firmada por los cardenales Blase Cupich, de Chicago; Robert McElroy, de Washington; y Joseph Tobin, de Newark, Nueva Jersey, en ella advirtieron que, sin una visión moral clara, el debate actual sobre la política exterior estadounidense está atrapado en “polarización, partidismo e intereses económicos y sociales estrechos”.
“La mayor parte de Estados Unidos y del mundo están a la deriva moralmente en términos de política exterior”, declaró McElroy a The Associated Press, “Todavía creo que Estados Unidos tiene un impacto tremendo en el mundo”, esta declaración, poco habitual, representa la segunda ocasión en meses que líderes de alto nivel de la Iglesia Católica norteamericana critican públicamente a la administración Trump, en noviembre, toda la conferencia episcopal condenó la deportación masiva de migrantes y su “vilificación” en el discurso público.
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Los tres prelados, reconocidos por su alineación con el ala progresista de la Iglesia, fundamentaron sus argumentos en un discurso sobre política exterior pronunciado por el papa León XIV el 9 de enero ante diplomáticos acreditados en la Santa Sede. El pontífice, el primero de origen estadounidense, condenó el uso creciente de la fuerza por parte de los Estados para imponer su voluntad, lo cual, según sus palabras, “socava completamente” la paz y el orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial.
Aunque el papa no mencionó países específicos, su intervención coincidió con la reciente captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, la intención declarada de adquirir Groenlandia por parte de EE. UU., y el contexto bélico tras la invasión rusa a Ucrania. En su declaración, los cardenales se refirieron directamente a estos tres escenarios como ejemplos que plantean “preguntas básicas sobre el uso de la fuerza militar y el verdadero significado de la paz”.
También expresaron preocupación por los recortes a la ayuda exterior promovidos por la administración Trump desde el año anterior.
“El papel moral de nuestro país en la confrontación del mal en el mundo, el sostenimiento del derecho a la vida y la dignidad humana, y el apoyo a la libertad religiosa están todos bajo examen”, señalaron en su texto.
“Renunciamos a la guerra como instrumento para intereses nacionales estrechos y proclamamos que la acción militar debe ser vista solo como un último recurso en situaciones extremas, no como un instrumento normal de política nacional”, escribieron, “Buscamos una política exterior que respete y promueva el derecho a la vida, la libertad religiosa y la dignidad humana a nivel global, especialmente a través de la asistencia económica”.
Tobin, quien ha servido como misionero en más de 70 países y fue superior general de los redentoristas, lamentó la reducción de fondos a través de USAID. Destacó que la filantropía estadounidense ha sido decisiva en la lucha contra el hambre y la mejora de la salud en naciones vulnerables.
El objetivo, insistieron los cardenales, no es confrontar directamente a un gobierno o respaldar una agenda partidista, sino alentar a Estados Unidos a recuperar su liderazgo moral en el ámbito internacional “No estamos respaldando un partido político o un movimiento político”, aclaró Tobin, añadió que los fieles en las bancas y las personas de buena voluntad “pueden hacer un argumento a favor de una decencia humana básica”.
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