El canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó este jueves que la OTAN continúa siendo la mejor garantía para la libertad, la paz y la seguridad, al tiempo que subrayó que Europa seguirá cooperando con Estados Unidos, pero no desde una posición de subordinación, sino como un socio en igualdad de condiciones.
Durante una declaración de Gobierno ante la Cámara Baja alemana, el Bundestag, Merz defendió el valor de la alianza atlántica pese a las tensiones recientes. Señaló que la OTAN y la confianza construida durante más de siete décadas siguen siendo fundamentales para la seguridad a ambos lados del Atlántico y recalcó que Europa quiere preservar y fortalecer la organización desde dentro del propio continente.
El canciller sostuvo que la Unión Europea está dispuesta a tender la mano a Estados Unidos para cooperar, pero dejó claro que los europeos son “socios y aliados, no subordinados”. En ese sentido, aseguró que Europa también está abierta a construir nuevas alianzas en un contexto internacional cada vez más marcado por la rivalidad entre grandes potencias.
Merz afirmó que Alemania aspira a formar parte de una red dinámica de Estados soberanos que defiendan un orden internacional basado en reglas, el libre comercio y los mercados abiertos. Advirtió que el continente se enfrenta a “vientos ásperos” que se dejarán sentir durante un largo período, aunque consideró que estos cambios también abren nuevas oportunidades para Europa.
Según el jefe del Gobierno alemán, Europa no debería subestimar el atractivo de su modelo político y económico para nuevos socios, citando acuerdos comerciales como el alcanzado entre la Unión Europea y Mercosur, así como el recientemente cerrado con India. A su juicio, la UE representa una alternativa normativa frente al imperialismo y la autocracia, con una propuesta económica e ideológica propia.
Merz señaló que en las últimas semanas Europa ha demostrado que puede actuar como una potencia sin renunciar a sus valores, en referencia a la unidad mostrada por el bloque comunitario frente a los planes anexionistas del presidente Donald Trump sobre Groenlandia y ante las amenazas arancelarias lanzadas desde Washington. En ese contexto, advirtió que quien intente presionar a Europa mediante aranceles debe saber que el bloque está dispuesto y es capaz de defenderse.
El canciller hizo un llamado a aprovechar lo que describió como un renovado sentimiento de autoestima europea y afirmó que el continente solo podrá hacer valer sus ideas en el mundo si aprende a hablar el lenguaje de la política de poder y se consolida como una potencia europea.
Para ello, consideró imprescindible que Europa asuma una mayor responsabilidad sobre su propia seguridad, reduzca dependencias adquiridas de forma imprudente en el pasado, refuerce su soberanía, especialmente en el ámbito tecnológico, e invierta de manera masiva en su capacidad de defensa. También reiteró la necesidad de seguir apoyando a Ucrania en su lucha por la libertad.
Merz advirtió además de la pérdida de competitividad económica de la UE frente a Estados Unidos y China, una brecha que, según dijo, se ha ampliado durante más de una década. Subrayó que revertir esta tendencia es clave para mantener la influencia global europea y reclamó mayor unidad dentro del bloque, una palabra que, a su juicio, se ha utilizado con frecuencia sin traducirse en acciones concretas.


