La Habana (AP).- Los cortes de energía en Cuba hicieron que muchas personas se despertaran el viernes sin saber que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había amenazado con imponer aranceles a cualquier país que venda o suministre petróleo a la isla caribeña.
A medida que la noticia comenzó a difundirse en La Habana y más allá, la ira y la angustia se desbordaron por la decisión, que solo hará la vida más difícil para los cubanos, que ya enfrentan un aumento de las sanciones de Estados Unidos.
“Esto es una guerra”, afirmó Lázaro Alfonso, un diseñador gráfico jubilado de 89 años.
Describió a Trump como el “sheriff del mundo” y dijo que se siente como si viviera en el Lejano Oeste, donde todo vale.
Tras hacer el anuncio el jueves por la noche, el mandatario estadounidense describió a Cuba como una “nación fallida” y dijo: “parece que es algo que simplemente no va a poder sobrevivir”.
Alfonso, quien vivió la severa depresión económica de la década de 1990 conocida como el “Período Especial” tras los recortes en la ayuda soviética, dijo que la situación actual en Cuba es peor, dada la gravedad de los apagones, la falta de bienes básicos y la escasez de combustible.
“Aquí en Cuba, lo único que nos falta… es que nos caigan las bombas”, expresó.
Cuba sufre todos los días apagones generalizados que se atribuyen a la escasez de combustible y a una infraestructura en ruinas que han profundizado una crisis económica agravada por la caída del turismo, un aumento de las sanciones de Estados Unidos y una fallida reforma financiera interna para unificar la moneda. Ahora, los cubanos temen que las nuevas restricciones a los envíos de petróleo no hagan más que empeorar las cosas.
Trump dijo anteriormente que detendría los envíos de petróleo desde Venezuela, el mayor aliado de Cuba, después de que Estados Unidos atacara al país sudamericano y arrestara a su líder.


