Estados Unidos arrestó a Zubayr al Bakoush, presunto cabecilla del atentado terrorista perpetrado el 11 de septiembre de 2012 contra su consulado en Bengasi, Libia, en el que murieron cuatro ciudadanos estadounidenses, incluido el embajador J. Christopher Stevens.
El anuncio fue hecho este viernes en rueda de prensa por la fiscal general Pam Bondi, el director del FBI Kash Patel y la fiscal federal Jeanine Pirro. Bondi afirmó que “Bakoush enfrentará a la justicia estadounidense en suelo nacional. Será procesado con todo el peso de la ley por cargos de asesinato, terrorismo e incendio intencional, entre otros.”
La fiscal general advirtió que este arresto debe servir de advertencia: “Si cometes un crimen contra el pueblo estadounidense en cualquier lugar del mundo, el Departamento de Justicia bajo el presidente Trump te encontrará.” Añadió: “Puedes huir, pero no puedes esconderte.”
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El atentado contra el consulado en Bengasi, ocurrido en el aniversario número once de los ataques del 11-S, fue un asalto armado que conmocionó a la comunidad internacional, junto al embajador Stevens fallecieron el especialista en sistemas Sean Smith y los ex Navy SEAL Tyrone Woods y Glen Doherty.
En 2018, otro implicado, el libio Ahmed Abu Jatala, fue sentenciado a 22 años de prisión por un tribunal federal en Washington D.C. tras ser hallado culpable de apoyar a los terroristas.
El ataque desató una fuerte controversia política en EE.UU., utilizada por el Partido Republicano para criticar la gestión del entonces presidente Barack Obama y su secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien pronto declarará ante el Congreso por el caso Epstein.


