Cientos de personas se manifestaron este jueves frente a la sede de The Washington Post, en la capital de Estados Unidos, en rechazo a la decisión del periódico de despedir a cientos de periodistas, incluidos la mayoría de sus corresponsales en el extranjero.
Durante la protesta, los manifestantes exhibieron pancartas con mensajes dirigidos al propietario del diario, Jeff Bezos, en las que se leía: “La democracia muere en tinieblas. Y tú, Jeff Bezos, has apagado las luces”, en alusión al histórico lema del medio y a la cercanía del magnate con el presidente Donald Trump durante su segundo mandato.
Uno de los despedidos, el periodista Michael Brice-Saddler, advirtió que los recortes se producen en un momento especialmente delicado para la libertad de prensa en Estados Unidos. “En un contexto de ataques sin precedentes contra los periodistas, es peligroso reducir el personal de esta manera”, afirmó.
Brice-Saddler señaló además que los despidos no son responsabilidad de los trabajadores, pero que son ellos quienes cargan con las consecuencias: “Pierden recursos y la capacidad de contar historias esenciales para Washington y para el país”.
Aunque The Washington Post no ha informado oficialmente la cifra exacta de empleos eliminados, The New York Times reportó que alrededor de 300 de los 800 periodistas del diario fueron despedidos, la mayoría en el extranjero. Como resultado, desaparecieron por completo el equipo de cobertura de Oriente Medio y el corresponsal en Ucrania con base en Kiev.
Los recortes también afectaron de manera severa a las secciones de deportes, gráficos y noticias locales. Medios estadounidenses informaron además de la suspensión del pódcast diario del periódico, Post Reports.
Según The Wall Street Journal, el diario perdió cerca de 250,000 suscriptores digitales después de que decidiera no respaldar la candidatura presidencial de Kamala Harris en 2024. Ese mismo año, el medio habría registrado pérdidas cercanas a los 100 millones de dólares, debido a la caída en los ingresos por publicidad y suscripciones.
La reportera de investigación Marissa J. Lang, también despedida, advirtió sobre el impacto del ajuste. “La pérdida de 300 periodistas que fiscalizan al poder, investigan la corrupción y cubren conflictos internacionales es incalculable”, expresó.


