Washington (EFE).- El Departamento de Guerra de EE.UU. revisa su relación con la empresa de inteligencia artificial Anthropic, confirmó el Pentágono a EFE, una decisión que, según medios, estaría relacionada con las restricciones impuestas por la tecnológica en el uso de sus modelos de IA por el Ejército.
«La relación del Departamento de Guerra con Anthropic está siendo revisada. Nuestra nación requiere que nuestros socios estén dispuestos a ayudar a nuestros combatientes a ganar cualquier batalla», dijo el portavoz de las Fuerzas Armadas estadounidenses, Sean Parnell.
Parnell indicó en declaraciones remitidas a EFE que esta revisión «en última instancia, se trata de nuestras tropas y de la seguridad del pueblo estadounidense».
El acuerdo entre el Pentágono y Anthropic
El Pentágono estaría presionando a cuatro compañías con grandes laboratorios de IA, entre ellas Anthropic, para que permitan al Ejército utilizar sus herramientas para «todos los fines legales», incluido la recopilación de inteligencia, el desarrollo de armas y las operaciones en el campo de batalla, según publica Axios.
De acuerdo con estos reportes, que citan a un funcionario del Gobierno bajo anonimato, el Departamento de Guerra estaría considerando varias alternativas, desde reducir la colaboración con Anthropic o romperla por completo. «Pero tendrá que haber un reemplazo ordenado, si creemos que esa es la solución correcta», dijo la fuente.
Anthropic insiste en mantener salvaguardas en dos áreas sensibles: la vigilancia masiva de estadounidenses y el armamento totalmente autónomo.
IA usada en la operación contra Maduro en Venezuela
Las tensiones entre el Ejército de EE.UU: y la compañía se habrían aumentado por el uso de Claude, el modelo de IA de la tecnológica, en la operación para capturar al entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, a través de la asociación de Anthropic con la firma de software de IA Palantir, afirmó Axios.
Un alto funcionario del Pentágono también dijo a ese medio estadounidense que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, está «a punto» de cortar vínculos con Anthropic, que el verano pasado firmó un contrato de unos 200 millones de dólares con las Fuerzas Armadas de EE.UU.
Hegseth estaría incluso pensando en ir más allá y designar a la empresa de IA como un «riesgo para la cadena de suministro», una penalización que usualmente se usa contra adversarios extranjeros y que pondría en peligro las relaciones de la tecnológica con otras empresas que hacen negocios con el Ejército estadounidense.
A la consulta de EFE, el Pentágono declinó compartir detalles sobre estos reportes.
Un portavoz de Anthropic dijo que la compañía está comprometida con el ámbito de la seguridad nacional.


