Un amplio reportaje publicado por The New York Times sostiene que las investigaciones sobre Jeffrey Epstein se extendieron durante décadas, pero terminaron con apenas dos personas procesadas penalmente en Estados Unidos. Según el diario, una combinación de oportunidades perdidas, acuerdos controversiales y un enfoque limitado por parte de fiscales y agencias federales explica por qué el caso produjo tan pocos resultados judiciales frente a la magnitud de las denuncias.
El periódico detalla que ya en 1996 hubo una alerta al FBI por presunto comportamiento inapropiado con menores, pero no se tomaron acciones significativas. Años después, en 2005, una investigación en Florida identificó a decenas de adolescentes que habrían sido reclutadas para “masajes sexuales”. Sin embargo, en 2008 Epstein logró un acuerdo de no procesamiento federal que redujo su responsabilidad a cargos estatales menores. Ese pacto, supervisado por el entonces fiscal federal R. Alexander Acosta, ha sido ampliamente criticado.
El Times explica que tras cumplir una breve condena, Epstein retomó su vida social y financiera. No fue hasta 2019 cuando fiscales federales en Nueva York presentaron cargos por tráfico sexual de menores. Semanas después de su arresto, Epstein apareció muerto en su celda, en lo que las autoridades calificaron como suicidio, dejando abiertas numerosas interrogantes.
Posteriormente, solo su colaboradora cercana, Ghislaine Maxwell, fue procesada y condenada a 20 años de prisión por tráfico sexual de menores. Aunque varias denunciantes mencionaron a figuras influyentes, fiscales federales concluyeron que no contaban con pruebas suficientes para presentar cargos adicionales.
El reportaje también cuestiona el limitado alcance de las investigaciones financieras. Según el Times, no hubo una revisión exhaustiva del entramado de cuentas bancarias, transferencias internacionales y relaciones con poderosos inversionistas que financiaron o asesoraron a Epstein. Tampoco se presentaron cargos por lavado de dinero o delitos financieros contra sus empresas.
En conclusión, el análisis del New York Times plantea que el caso Epstein refleja fallas institucionales acumuladas a lo largo de años: denuncias que no avanzaron, coordinación insuficiente entre agencias y decisiones legales que restringieron el alcance de futuros procesos. Décadas de investigaciones derivaron en muy pocas condenas, alimentando el debate público sobre rendición de cuentas y justicia en casos que involucran a figuras poderosas.


