La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) situó a República Dominicana en el primer lugar del Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y de Prensa, convirtiéndolo en el único país del continente con plena libertad de expresión, de acuerdo con el estudio elaborado junto a investigadores de la Universidad Católica Andrés Bello, con sede en Caracas.
El informe, que evalúa la situación de la libertad de prensa y expresión en 23 países del continente, también advierte sobre un deterioro “de alcance dramático” de estos derechos en América durante el último año, marcado por homicidios, detenciones arbitrarias y exilios de periodistas en distintos países.
Detrás de República Dominicana, se ubica a Chile, Canadá, Brasil, Uruguay, Jamaica y Panamá, con bajas restricciones a la libertad de expresión en el período analizado, comprendido entre el 2 de noviembre de 2024 y el 1 de noviembre de 2025.
El Índice Chapultepec también revela un panorama preocupante en otros países evaluados, como Venezuela y Nicaragua, que figuran como los únicos sin libertad de expresión; mientras que Ecuador, Bolivia, Honduras, Perú, México, Haití, Cuba y El Salvador registran altas restricciones para el ejercicio de este derecho.
Para los autores del informe, el período analizado representa uno de los años más difíciles para el periodismo en la región, debido al aumento de la violencia y la impunidad en países como México, Honduras, Ecuador, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Colombia, Cuba y Venezuela.
El estudio sostiene además que el deterioro de las libertades informativas no responde a una sola tendencia ideológica, sino que afecta a gobiernos de distintos signos políticos en América. Según el reporte, los países peor evaluados suelen presentar modelos de presidencialismo autoritario, donde el entorno restrictivo para la prensa está frecuentemente vinculado al poder ejecutivo.
Entre los patrones identificados para limitar el periodismo independiente, el informe menciona la criminalización desde el Estado, la estigmatización pública de periodistas, presiones financieras contra medios críticos, leyes que penalizan las críticas a funcionarios y la falta de mecanismos efectivos de protección frente a la violencia.
El índice también señala un retroceso en Estados Unidos, donde la libertad de expresión y prensa experimentó un deterioro tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, en un contexto marcado por críticas a medios y agresiones a periodistas durante coberturas.
A pesar de este panorama regional adverso, el informe destaca el liderazgo de República Dominicana en el continente en materia de libertad de expresión, posicionándola como el país con mayores garantías para el ejercicio del periodismo y la libre difusión de ideas.


