EFE.- El Ministerio de Exteriores de China afirmó este miércoles que la guerra en Irán y la creciente tensión en Oriente Medio deben resolverse mediante diálogo y negociaciones, al considerar que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán “no debería haber ocurrido”.
Durante una rueda de prensa, el portavoz del ministerio, Guo Jiakun, señaló que la única forma de romper el actual estancamiento es retomar cuanto antes la vía diplomática, “La forma de romper el actual punto muerto es volver lo antes posible al diálogo y las negociaciones y esforzarse por restablecer la paz”, declaró.
El vocero también aseguró que la guerra contra Irán impulsada por Estados Unidos e Israel es un conflicto que “no beneficia a ninguna de las partes”, al tiempo que reiteró la postura de Pekín sobre el respeto a la soberanía de los Estados.
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“La soberanía, la seguridad y la integridad territorial de todos los países deben ser respetadas”, afirmó Guo, quien agregó que China no respalda ataques contra los países del Golfo y condena las acciones indiscriminadas contra civiles y objetivos no militares.
Las declaraciones se producen mientras el canciller chino, Wang Yi, mantiene contactos diplomáticos con varios ministros de Exteriores de la región para reducir las tensiones. Según el portavoz, en los últimos días el jefe de la diplomacia china ha conversado con sus homólogos de Kuwait, Baréin, Pakistán y Catar para intercambiar opiniones sobre la situación en Irán.
De acuerdo con Pekín, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán sin autorización de Naciones Unidas, mientras las negociaciones entre Washington y Teherán aún estaban en marcha.
En paralelo, el Gobierno chino envió a Oriente Medio a su enviado especial para la región, Zhai Jun, quien mantiene contactos con distintos países como parte de una misión diplomática destinada a promover un alto el fuego y la desescalada del conflicto.
El enfrentamiento entre Irán, Estados Unidos e Israel se intensificó a finales de febrero, cuando ambos países lanzaron ataques contra territorio iraní, a los que Teherán respondió con ofensivas dirigidas contra varios países del Golfo y posiciones vinculadas a Washington en la región.


