El Senado de Estados Unidos no aprobó este jueves el proyecto de ley para financiar al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), lo que mantiene el cierre parcial de ese organismo iniciado el 14 de febrero, en medio de crecientes efectos para los ciudadanos como retrasos y problemas en aeropuertos.
La iniciativa que buscaba otorgar nuevos recursos al DHS fracasó en la votación al obtener 51 votos a favor y 46 en contra, muy por debajo de los 60 votos necesarios para su aprobación.
Todos los senadores demócratas votaron en contra del proyecto, con excepción de John Fetterman, de Pensilvania.
Agencias afectadas
Debido a la falta de financiación, varias dependencias del DHS continúan operando sin presupuesto, lo que ha dejado a miles de empleados sin salario.
Entre las agencias afectadas se encuentran la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), la Guardia Costera y una oficina federal de ciberseguridad.
Sin embargo, las agencias encargadas del control fronterizo e inmigración continúan funcionando gracias a fondos aprobados previamente por los republicanos el año pasado.
Disputa política por la política migratoria
El desacuerdo entre demócratas y republicanos sobre la política migratoria es el principal motivo del bloqueo legislativo y del rechazo al financiamiento del DHS.
La tensión se intensificó tras la muerte del manifestante Alex Pretti, quien fue abatido por agentes federales el 24 de enero en Minneapolis durante protestas contra redadas migratorias.
El caso provocó protestas y exigencias de cambios en los protocolos de actuación de los agentes federales.
Entre las medidas propuestas por legisladores demócratas para respaldar la financiación del DHS se encuentran prohibir que los agentes operen con el rostro cubierto, exigir autorización previa para realizar detenciones y establecer permisos para ingresar a domicilios.
Con información de EFE.
Por: Yari Araujo


