Por Raúl Germán Bautista.- El presidente de la Sociedad Dominicana de Neurología y Neurocirugía, Ramón de León Berras, advirtió sobre los daños que está causando el intrusismo en diversas profesiones en la República Dominicana y respaldó el comunicado emitido por el Ministerio de Salud Pública respecto a la investigación al doctor José Ernesto Fadul, quien afirma que puede curar a personas diagnosticadas con trastorno del espectro autista (TEA) mediante suplementos y vitaminas.
De León Berras explicó que la sociedad especializada que preside coincide con las preocupaciones expresadas por la neuróloga Yaniris Polanco, en relación con la falta de evidencia científica que respalde que el autismo pueda curarse o mejorar mediante el uso de suplementos vitamínicos.
“Este debate que se ha suscitado es bueno, porque pone en evidencia las fallas de nuestro sistema. Se habla del intrusismo, y ese es un tema que nosotros venimos manejando desde hace tiempo desde el Colegio Médico Dominicano y desde las sociedades médicas especializadas”, expresó durante su participación en el programa D’Agenda.
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Por su parte, la doctora Yaniris Polanco, neuróloga especialista en autismo, recordó que el Ministerio de Salud Pública, como órgano regulador, cuenta con un protocolo nacional para la atención de niños con esta condición, el cual fue revisado el año pasado.
Explicó que el Ministerio es la institución responsable de establecer las herramientas y orientaciones que deben seguir los médicos tanto en el sector público como privado, así como de realizar inspecciones para garantizar el cumplimiento de las normas.
Polanco insistió en que la atención a las personas con autismo está regida por una guía nacional y corresponde a las autoridades sanitarias velar por su aplicación.
La especialista también aclaró que el autismo no es una enfermedad, por lo que no se puede hablar de una cura. Indicó que se trata de una condición del neurodesarrollo que afecta habilidades sociales, comunicativas y conductuales, y que el objetivo de las intervenciones es mejorar la capacidad adaptativa de las personas.
En cuanto al uso de suplementos y vitaminas, la neuróloga advirtió que la evidencia científica sobre su efectividad para mejorar el autismo es limitada.
Asimismo, explicó que las vitaminas no deben administrarse de forma generalizada, sino únicamente cuando existe una deficiencia comprobada mediante estudios de laboratorio.
“La suplementación se utiliza en la práctica clínica cuando hay una deficiencia. Si una persona no la necesita, puede tener complicaciones de salud”, señaló.
La especialista enfatizó que, desde la formación médica, se enseña la importancia de indicar vitaminas solo cuando están justificadas por los resultados de análisis clínicos que determinen las necesidades específicas del paciente.


