La película “Una batalla tras otra” coronó su exitosa temporada de premios al alzarse con el Óscar a mejor película en la ceremonia celebrada este domingo, en una gala marcada por actuaciones musicales, discursos políticos, homenajes a figuras del cine y el humor del presentador Conan O’Brien.
La producción dirigida por Paul Thomas Anderson se consolidó como la gran ganadora de la noche, mientras que la aclamada cinta “Pecadores” también logró varios reconocimientos en una ceremonia que se caracterizó por una competencia reñida entre las principales nominadas.
Uno de los momentos más comentados de la gala fue el espectáculo musical de apertura, inspirado en una escena de la película de vampiros Pecadores. El número recorrió la historia de la música negra desde África Occidental hasta el Delta Blues y el hip-hop.
El actor Miles Caton lideró la presentación interpretando el tema “I Lied to You”, acompañado por artistas invitados como la bailarina Misty Copeland, quien participó a pesar de haberse sometido recientemente a una cirugía de reemplazo de cadera.
Más adelante, las integrantes del grupo ficticio HUNTR/X, de la película Las guerreras k-pop, interpretaron el tema “Golden”, que terminó ganando el premio a mejor canción original, convirtiéndose en el primer tema de K-pop en obtener este galardón en la historia de los Óscar.
La ceremonia también registró un hecho poco común cuando se produjo un empate en la categoría de mejor cortometraje de acción real, otorgado a las producciones Two People Exchanging Saliva y Los cantantes.
El presentador de la gala, Conan O’Brien, bromeó sobre la situación al afirmar que el empate “acababa de arruinar millones de quinielas de los Óscar”.
La política también estuvo presente
Los discursos políticos también tuvieron espacio en el escenario. El actor español Javier Bardem, al presentar el premio a mejor película internacional, pronunció en español el mensaje: “No a la guerra y Palestina libre”.
El galardón en esa categoría fue para la película noruega “Valor sentimental”, dirigida por Joachim Trier. Durante su discurso, el cineasta citó al escritor James Baldwin al señalar que “todos los adultos son responsables de todos los niños” y pidió a los ciudadanos no votar por políticos que ignoren esa responsabilidad.
Por su parte, Paul Thomas Anderson afirmó que realizó la película “Una batalla tras otra” pensando en sus hijos y como una reflexión sobre el mundo que heredarán.
Homenaje a las leyendas del cine
La ceremonia incluyó además un emotivo segmento “In Memoriam”, dedicado a recordar a figuras destacadas de la industria cinematográfica fallecidas en el último año.
El actor Billy Crystal rindió homenaje a su amigo y colaborador Rob Reiner, mientras que también se recordaron nombres emblemáticos de Hollywood como Diane Keaton, Catherine O’Hara y Robert Redford.
La cantante Barbra Streisand, de 83 años, interpretó fragmentos de la canción “The Way We Were” en honor a Redford.
Promoción de nuevas producciones
La transmisión de los Óscar, emitida por la cadena ABC, propiedad de Disney, también sirvió como plataforma para promocionar próximas producciones cinematográficas.
Entre los momentos destacados estuvo la aparición de Sigourney Weaver y Pedro Pascal, quienes promocionaron la nueva película del universo Star Wars, “The Mandalorian and Grogu”, con una intervención humorística que incluyó la aparición del popular personaje Baby Yoda entre el público.
Asimismo, Anna Wintour y Anne Hathaway protagonizaron una breve rutina cómica que sirvió como adelanto de la esperada película “El diablo viste de Prada 2”.
Las estrellas de Marvel Chris Evans y Robert Downey Jr. también se reunieron en el escenario para promocionar “Avengers: Doomsday”, cuyo estreno está previsto para finales de este año.
El humor de Conan O’Brien
El presentador de la gala, Conan O’Brien, mantuvo un tono humorístico durante toda la ceremonia, con bromas dirigidas tanto a la industria como a los asistentes.
Entre ellas, destacó un comentario dirigido al director ejecutivo de Netflix, Ted Sarandos, al que bromeó diciendo que aquella era “su primera vez en un teatro”.
O’Brien también hizo referencia a la situación política y cultural en sus intervenciones, generando reacciones entre el público.


